El presidente estadounidense, Donald Trump, estaría dispuesto a dejar en segundo plano el desbloqueo del Estrecho de Ormuz para concentrarse en la ofensiva contra objetivos militares y arsenales de Irán, según informó este martes The Wall Street Journal.
Fuentes de la administración citadas por el periódico indicaron que una misión para abrir a la fuerza este estratégico paso por el que Teherán permite transitar únicamente a buques aliados podría extender la guerra entre cuatro y seis semanas. Por ello, Trump y sus asesores evaluaron que Estados Unidos debe centrarse primero en continuar la ofensiva sobre la armada y los arsenales iraníes, mientras ejerce presión diplomática sobre Teherán para que abra el estrecho. De no resultar, Washington buscaría que sus aliados europeos y del Golfo “asuman el liderazgo en la reapertura”.
Actualmente, las opciones militares para intervenir directamente en el estrecho no constituyen una “prioridad inmediata” para la Casa Blanca, según The Wall Street Journal.
Trump ha mostrado cambios frecuentes de postura respecto a Ormuz en las últimas semanas. Inicialmente solicitó una misión internacional para desbloquearlo, pero tras el rechazo de casi todos sus aliados, afirmó que no necesitaba ni a la OTAN ni a una operación conjunta, restando importancia al bloqueo, aunque continuó amenazando a Irán por mantenerlo cerrado.
La portavoz de la Administración, Karoline Leavitt, aseguró que la “Operación Furia Épica” mantiene su plazo estimado de entre cuatro y seis semanas y que la misión continuará hasta alcanzar los objetivos militares, sin dar detalles sobre estos.
Por su parte, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó que la ofensiva actual concluirá en unas semanas, pero advirtió que luego Estados Unidos y una posible coalición internacional se encargarán de garantizar que el Estrecho de Ormuz quede abierto, dependiendo de la decisión de Irán.
Trump, además, ha pospuesto hasta el 6 de abril su ultimátum a Teherán para desbloquear el estrecho, dando espacio a unas negociaciones que, según Irán, no han existido.













