Los impactos que tiene (o no) el crecimiento de la economía a nivel macro sobre el nivel y la calidad de vida de los ciudadanos de a pie siguen siendo un tema de gran relevancia a la hora de evaluar el modelo socioeconómico de la República Dominicana; para ello, los numerosos indicadores del mercado laboral suelen servir para medir los mecanismos de buena (o mala) transmisión del crecimiento que viene exhibiendo históricamente la economía dominicana.
Al evaluar el mercado de trabajo desde: la perspectiva ofrecida por los últimos resultados de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT) del Banco Central de la República Dominicana (BCRD) a diciembre 2025, y las estadísticas previsionales publicadas por la Superintendencia de Pensiones (Sipen), se puede ver cómo se han comportado los principales indicadores del mercado laboral en cuanto a empleos y salarios vs. el crecimiento económico.
En un primer lugar, conviene apreciar los niveles de ocupación, a través del indicador “cantidad de empleos” (formales e informales). En el período precovid, el promedio anual de creación de nuevos puestos de trabajo alcanzaba 132,977 empleos, equivalentes a un incremento de 664,885 empleos, al pasar de 4,051,304 (12-2014) a 4,716,189 trabajadores (12-2019), o sea, un crecimiento acumulado de 16.4% lo que debe compararse con el crecimiento real acumulado del producto interno bruto (PIB) de 33.3% al pasar los índices de volumen de PIB de 78.68 (2014) a 104.89 (2019), lo que confirma que el mercado laboral antes del covid crecía alrededor de la mitad de lo que crece la economía.
Para el período pospandemia, la ENCFT revela que el total de ocupados de la economía dominicana al cierre del año 2025 alcanzaba los 5,168,878 trabajadores, para un incremento de 486,799 nuevos ocupados al comparar con respecto al cierre del año 2021 (4,682,079), o sea un promedio anual de 121,700 empleos adicionales en otras palabras, durante este período de cuatro años, el total de ocupados creció de forma acumulada en 10.4% lo que compara con el crecimiento real acumulado del PIB de 15.3% al pasar los índices de volumen del PIB desde 110.11 (2021) a 126.92 (2024); si bien, el ritmo de crecimiento de los empleos sigue por debajo del crecimiento del PIB, esta brecha se ha cerrado muy significativamente.
En el caso específico del año 2025, que fue marcado por una muy fuerte ralentización del crecimiento económico, al reducirse el crecimiento del PIB de 4.95% (2024) a 2.12% (2025), se tiene que el aumento en la cantidad de puestos de trabajo alcanzó 117,948 trabajadores adicionales (bastante en línea con el promedio anual de 121,700 nuevos empleos en el período 2021-2025), equivalente a un crecimiento de 2.33%, en este caso, ligeramente superior al crecimiento del PIB en 2025. Este resultado de 2025 contradice las tendencias anteriores donde, en tiempos “normales”, la creación de empleos crece significativamente por debajo del crecimiento del PIB; esto puede ser atribuible al fuerte incremento en la cantidad de empleos públicos, los cuales crecieron 11.4% frente a apenas 1.0% en el caso del sector privado. Según las estadísticas de la ENCFT, los empleos públicos pasaron de 660,630 (12-2024) a 736,090 (12-2025) equivalente a 75,461 puestos de trabajo adicionales, mientras los empleos privados solo aportaron 42,487 puestos adicionales al pasar de 4,390,301 (12-2024) a 4,432,788 (12-2025).
En el período prepandemia, el promedio anual de creación de nuevos puestos de trabajo en el sector público alcanzaba 20,632 empleos, equivalentes a un incremento 103,160 funcionarios, al pasar la empleomanía pública de 534,540 (12-2014) a 637,700 funcionarios (12-2019), o sea, un crecimiento acumulado de 19.3%, lo que puede compararse con el menor crecimiento de los empleos en el sector privado (16%) cuya cantidad pasó de 3,516,764 (12-2014) a 4,078,490 empleados (12-2019), equivalente a un promedio anual de creación neta de 112,345 empleos.
Ya, para el período poscovid, la ENCFT revela que el promedio anual de creación de nuevos puestos de trabajo en el sector público alcanzaba 21,319 empleos (no muy diferente al período precovid, equivalentes a un incremento 85,277 funcionarios, al pasar la empleomanía pública de 650,813 (12-2021) a 736,090 funcionarios (12-20125), o sea, un crecimiento acumulado de 13.1%, lo que puede compararse con el menor crecimiento de los empleos en el sector privado (10%) cuya cantidad pasó de 4,031,266 (12-2021) a 4,412,788 empleados (12-2025), equivalente a un promedio anual de creación neta de 100,380 empleos, inferior en un 10.6% al promedio de 112,345 en el período prepandemia.
Finalmente, el tema de la informalidad laboral sigue siendo uno de los mayores retos para la economía dominicana, aunque los indicadores más recientes de la ENCFT confirman una mejora paulatina, aunque todavía muy insuficiente.
Antes del covid, durante el período 2014-2019, la informalidad total calculada por el BCRD bajó de un 57.9% (2014) a un 54.8% (2019) a pesar de que la cantidad de empleos informales había crecido en 10.1%, al pasar de 2,345,840 (2014) a 2,582,790 (2019); ahora bien, al excluir los empleos del sector público que por definición son formales, la tasa de informalidad del sector privado pasaba de un 66.7% (2014) a un 63.3% (2019).
Luego, con el covid, la informalidad laboral total alcanzó un nuevo pico de 58.9% (T3-2021) equivalente a 2,710,757 personas con un empleo informal. Ahora bien, y como observación positiva, durante el período 2021 a 2025, viene descendiendo la tasa de informalidad total desde un 58.1% (12-2021) a un 54.2% (12-2025), con lo que la cantidad de empleos informales pasó de 2,722,380 (12-2021) a 2,800,742 (12-2024) o sea un crecimiento limitado de apenas 2.9% en un período de cuatro año. Pero mucho más satisfactorio es ver que la tasa de informalidad del sector privado logró bajar un poco más al descender desde 67.5% (12-2021) a 63.4% (12-2025).
En otras palabras, los empleados formales en el sector privado han registrado un muy fuerte crecimiento acumulado (23.7%) en este período de cuatro años poscovid al pasar su cantidad de 1,308,886 (12-2021) a 1,619,128 (12-2025).
Claramente, y a pesar de la relativa ralentización del ritmo de crecimiento económico, los datos recientes de la ENCFT y de la Sipen confirman una evidente evolución favorable del mercado laboral, tanto en cuanto a creación de empleos formales, como de mayores contribuciones desde el sector privado. Ahora bien, se necesitarán profundas reformas en las áreas fiscal, laboral y de la seguridad social para poder reducir a la mitad las tasas actuales de informalidad laboral.
Esta será una condición indispensable para que los beneficios del futuro crecimiento económico se puedan convertir en mejor calidad de vida para todos, y de este modo, conservar la estabilidad social y política que es el bien más preciado que ha conquistado la sociedad dominicana
