El presidente Luis Abinader ha tenido la suerte que no tuvieron sus antecesores. Resulta que antes de llegar al poder Abinader nunca había dirigido el Estado, por lo que pudo hacer una oposición bastante activa, más que crítica y constante sobre todo cuanto hacía el gobernante de turno.
De ahí que siempre se viera al PRM como muy buen opositor. En cambio, para Abinader y el PRM ha resultado favorable el hecho de que quienes dirigen la oposición son dos expresidentes, es decir, personas que ya gobernaron, que conocen el Estado y por eso son moderados cuando hacen oposición.
Hay quienes dicen que la oposición política actual lo critica todo, pero en realidad es una oposición muy limitada, que hace pocas críticas y que no está en condiciones de cuestionar acciones que bien se podrían politizar, pero que ellos, que ya sufrieron esa politización al gobernar, no están en disposición de hacérselo al actual. La oposición es más feroz cuando nunca se ha gobernado.










