Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos hasta el pasado mes de mayo y actual miembro de la Junta de Gobernadores de la institución, ha defendido la importancia de defender la independencia de la entidad, asegurando que el banco central estadounidense se ha visto sometido a una prueba de estrés.
“Al igual que muchas otras instituciones, la Reserva Federal ha estado sometida a una prueba de estrés”, ha comentado Powell durante un acto en Boston, donde ha recordado que la toma de decisiones de política monetaria del banco central estadounidense, igual que en el resto de economías avanzadas, se encuentra protegida de la presión política.
De este modo, a pesar de las complejidades de la estructura federal de Estados Unidos, Powell ha recordado que los gobernadores de la Reserva Federal y los presidentes de los bancos que forman parte de la Fed ocupan sus cargos con protección legal contra la destitución y la duración de sus mandatos es independiente del ciclo electoral presidencial de cuatro años.
Asimismo, ha recordado que las administraciones no intervienen en la selección ni en la supervisión de los 12 presidentes de los bancos de la Reserva Federal.
“Estas garantías han beneficiado al público, y las administraciones de ambos partidos las han respetado”, ha subrayado el ex banquero central de EE.UU., para quien, si alguna administración encuentra la manera de destituir a funcionarios de la Reserva Federal por diferencias políticas, las futuras administraciones harán lo mismo.
En tal escenario, para Powell el público perdería la confianza en que el banco central tomará decisiones basadas únicamente en lo que sea mejor para todos los estadounidenses y “la credibilidad de la Reserva Federal se vería comprometida”.
Tras expirar el mandato de Jerome Powell como presidente de la Fed, el pasado 22 de mayo Kevin Warsh juró su cargo como su sucesor, en una ceremonia tutelada por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien le reclamó que su desempeño sea “totalmente independiente”.
“Quiero que Kevin sea totalmente independiente. Quiero que sea independiente y que simplemente haga un excelente trabajo. No me mires a mí. No mires a nadie. Simplemente haz lo tuyo y haz un excelente trabajo”, comentó el inquilino de la Casa Blanca en la ceremonia de juramento.
En este sentido, durante un acto celebrado la semana pasada, la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, defendió la importancia de la credibilidad de los bancos centrales ante un nuevo orden mundial que implica difíciles decisiones de política monetaria, advirtiendo de que defender la independencia de las instituciones no depende exclusivamente de estas, como refleja la situación con la Fed de Estados Unidos, una cuestión que aún no se ha resuelto.
En el caso del banco central estadounidense, bajo presión desde el retorno de Donald Trump a la Casa Blanca, la francesa destacó que la capacidad del entonces presidente de la Fed, Jerome Powell, de defender públicamente la independencia de la institución y contener las presiones políticas se debió al apoyo público acumulado a lo largo de los años gracias a la toma de decisiones independiente.
“La cuestión no está zanjada, pero podemos ver claramente el mecanismo en juego: cuando existe credibilidad, la defensa de la independencia no recae únicamente sobre los hombros del banco central”, dijo Lagarde.












