El déficit comercial de Estados Unidos bajó un 1.2% en abril, el segundo mes completo después de que el Supremo invalidara gran parte de los aranceles del presidente Donald Trump, hasta alcanzar los US$55,900 millones, según publica este martes por la Oficina del Censo y el Buró de Análisis Económico (BEA).
Esto supone un descenso de US$700 millones respecto a la cifra revisada de US$56,600 millones de marzo.
El cuarto mes de 2026 fue el segundo completo desde que una sentencia de la Corte Suprema en febrero declaró ilegal argumentar una emergencia nacional para imponer aranceles globales y desarmó la mayor parte del esquema arancelario “recíproco” de Trump, que usó otras vías legales para imponer una tasa del 10% que expira en julio.
Las exportaciones de bienes y servicios ascendieron en abril a US$327,100 millones, un 2.6% más que en marzo, impulsadas por la demanda de hidrocarburos estadounidenses como alternativa a Oriente Medio por el cierre del estrecho de Ormuz.
Las importaciones crecieron con fuerza un 2%, hasta los US$383,000 millones, lo que compensó el aumento de la ventas al exterior.
La disminución del déficit de bienes y servicios reflejó una reducción de US$2,400 millones en el déficit de bienes, hasta US$83,700 millones, y una disminución de US$1,700 millones en el superávit de servicios, hasta los US$27,800 millones.
En lo que va de año, el déficit de bienes y servicios se redujo en US$213,500 millones, o un 49.1%, frente al mismo periodo de 2025.
Las exportaciones acumuladas aumentaron US$128,200 millones, un 11.3% más, mientras que las importaciones disminuyeron US$85,300 millones, un 5.5%.
Por partidas, las exportaciones de bienes aumentaron en abril US$8,700 millones, hasta los US$221,300 millones.
Las ventas al exterior de bienes de capital aumentaron US$4,000 millones, sobre todo las computadoras (US$2,500 millones) y las aeronaves civiles (US$1,000 millones).
También crecieron en US$2,500 millones de las exportaciones de suministros y materiales industriales, impulsadas por las ventas de crudo (US$6,400 millones), fueloil (US$1,300 millones) y otros productos petrolíferos (US$1,000 millones), en medio de la guerra lanzada por EE.UU. e Israel contra Irán, que en represalia bloqueó el estrecho de Ormuz, vía estratégica de petróleo y gas.
El oro no monetario disminuyó US$5,800 millones, al igual que otros metales preciosos, que cayeron US$1,900 millones. Por otro lado, los bienes de consumo aumentaron en US$1,700 millones.
Las importaciones de bienes de capital subieron en US$7,000 millones, las de computadoras, en US$2,200 millones, las de semiconductores, en US$1,700 millones, y las de equipos de telecomunicaciones, en US$1,600 millones.
El saldo comercial negativo con China decreció US$2,600 millones, hasta los US$12,000 millones, mientras que el déficit con la Unió Europea se situó en US$7200 millones, el de México en US$14,800 y el de Canadá en US$6,200 millones.
Mientras, el superávit con América del Sur y Central aumentó US$2,600 millones de dólares, hasta los los US$7,800 millones, mientras que con el Reino Unido se redujo en US$3,800 millones de dólares, quedando en US$2,600 millones en abril.











