La cartera de crédito del sistema financiero dominicano cerró marzo de 2026 con un saldo adeudado de RD$2.42 billones, equivalente a un crecimiento interanual de 8.0%, de acuerdo con el más reciente informe de la Superintendencia de Bancos (SB).
El reporte indica que el sistema financiero registró 7.79 millones de créditos vigentes, manteniendo una tasa de morosidad de apenas 1.9% y una tasa de interés promedio ponderada (TIPP) de 15.5%, indicadores que reflejan la estabilidad y calidad de la cartera crediticia.
El financiamiento destinado al consumo continúa concentrando la mayor participación dentro del sistema, con un saldo de RD$646,863 millones, equivalente al 26.7% de la cartera total y, distribuidos en 6.8 millones de préstamos. Le siguen los préstamos para vivienda, con RD$451,161 millones (18.6%), y el sector comercio, con RD$294,127 millones (12.2%).
Entre las actividades económicas con mayor dinamismo crediticio destaca el sector de suministro de electricidad, cuya cartera creció 50.7% en términos interanuales, hasta alcanzar los RD$120,524 millones. También sobresalen la explotación de minas y canteras, con una expansión de 40.3%, y los hoteles y restaurantes, que registraron un crecimiento de 22.1%, alcanzando un saldo de RD$144,008 millones distribuidos en 31,093 préstamos.
De igual manera, las actividades inmobiliarias experimentaron un aumento de 13.3%, mientras que los créditos destinados a la vivienda crecieron 11.4%, evidenciando el dinamismo de ambos segmentos dentro de la economía nacional.
En contraste, algunos sectores mostraron una reducción en sus niveles de financiamiento. La pesca registró la mayor contracción interanual, con una caída de 28.9%, seguida por las actividades de organizaciones y órganos extranjeros (-14.7%), la agricultura (-7.5%), los hogares (-6.6%) y la administración pública y defensa (-5.6%).
Baja morosidad
Los indicadores de riesgo muestran que el sector hogares presentó la mayor tasa de morosidad del sistema financiero, con 7.8%, seguido por las actividades de organizaciones y órganos extranjeros (4.5%) y la cartera de consumo (4.3%).
Por el contrario, sectores como suministro de electricidad, hoteles y restaurantes, manufactura y actividades inmobiliarias mantuvieron niveles de morosidad relativamente bajos, inferiores al 1% en la mayoría de los casos.
En cuanto a la exposición cambiaria, se observa que los sectores de suministro de electricidad y hoteles y restaurantes concentran la mayor proporción de deuda denominada en moneda extranjera, con 92.2% y 88.5%, respectivamente. También destacan transporte y almacenamiento (50.5%) y las actividades inmobiliarias (37.4%).
El informe señala además que el sector de hoteles y restaurantes registró la tasa de reestructuración más elevada del sistema financiero, con un 25.1% de su cartera. Asimismo, el indicador préstamo-valor (Loan-to-Value o LTV) promedió 41.2% para el conjunto del sistema, siendo la administración pública y defensa el sector con el nivel más alto, al alcanzar 60.2%.












