El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, afirmó que la solución definitiva al déficit cuasifiscal del Banco Central depende de una mejora sostenida de las finanzas públicas y de una reducción gradual del déficit del Gobierno central.
Durante un encuentro con periodistas, el funcionario defendió la importancia de continuar el proceso de recapitalización del Banco Central y aseguró que el Gobierno mantiene el compromiso de realizar las transferencias contempladas para ese propósito.
“Creo en el Banco Central como el bastión de la estabilidad del país”, expresó Díaz al referirse al papel de la institución en la economía dominicana.
El ministro explicó que la administración actual ha cumplido con los pagos de recapitalización y que procurará seguir incrementándolos dentro de las posibilidades fiscales del Estado.
Indicó que, aunque la deuda del Banco Central ha disminuido en los últimos años, el problema no puede resolverse completamente mientras el Gobierno continúe operando con déficit. “Mientras el Gobierno tenga déficit, vamos a tener que convivir con dos déficits”, afirmó.
Díaz señaló que los países que han logrado superar problemas similares lo hicieron mediante períodos prolongados de disciplina fiscal. Citó el caso de Chile, donde durante décadas se registraron superávits fiscales que permitieron transferir recursos al Banco Central para reducir sus pasivos.
El funcionario también mencionó que las autoridades han adoptado medidas para mejorar la coordinación entre el Ministerio de Hacienda y Economía y el Banco Central, incluyendo la armonización del tratamiento tributario de los instrumentos financieros emitidos por ambas instituciones.
No obstante, advirtió que el contexto internacional limita el margen de maniobra de la política económica. A su juicio, la persistencia de tasas de interés elevadas en Estados Unidos podría prolongar las presiones sobre los costos de financiamiento de economías como la dominicana.
Díaz indicó que la estabilidad macroeconómica depende de mantener un equilibrio entre crecimiento económico, inflación, inversión pública y sostenibilidad fiscal, objetivos que, según dijo, cobran mayor relevancia en un escenario internacional marcado por la incertidumbre.
El ministro consideró que fortalecer las finanzas públicas constituye un paso fundamental para reducir gradualmente las cargas asociadas al déficit cuasifiscal y ampliar el espacio de acción de la política monetaria en el largo plazo.













