El proyecto de reforma fiscal anticrisis establece mediante ley y ya no por resolución, el impuesto de US$174.50 que se aplica a cada tonelada métrica de gas licuado de petróleo (GLP) o sus composiciones de propano y butano, un gravamen que solamente el año generó ingresos por RD$10,601.1 millones para el Estado.
Se trata del capítulo de recaudación “Contribución GLP”, establecido mediante la Resolución 344-18 del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), y que cada año es incluido en la Ley de Presupuesto General de la Nación de forma transitoria. Con la aprobación del plan fiscal, este impuesto estaría implementado por ley de manera permanente.
Ese aporte es cobrado por la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) desde el año 2018. Antes de ese año, los recursos, que se aplican al precio final del GLP, se usaban como incentivo para las inversiones en la construcción de terminales de gas propano en el país.
Luego, el Gobierno dispuso que fueran transferidos al tesoro nacional con la intención de crear el “Fondo Especial de Solidaridad para la Prevención y Reconstrucción en las Provincias Impactadas por los Efectos del Cambio Climático”. Sin embargo, la realidad es que se utilizan como parte del presupuesto de gastos generales del Estado.
La propuesta anticrisis no dispone un aumento de este impuesto, pues lo mantiene en US$174.50 la tonelada; lo que sí hace es establecerlo por ley y no de forma administrativa o temporal.
En su Artículo 49 el proyecto de plan fiscal se refiere al cobro de la Contribución del GLP. El párrafo III indica: El monto de la Contribución del GLP será de US$174.50 por tonelada métrica de gas licuado de petróleo o sus componentes (propano y butano).













