Las empresas distribuidoras de electricidad iniciaron 2026 con una factura de compra energética más elevada, en un contexto donde los ingresos por venta de electricidad mostraron escaso crecimiento y los indicadores de recuperación de energía continuaron deteriorándose.
Datos del Ministerio de Energía y Minas (MEM) muestran que Edeeste, Edenorte y Edesur compraron energía por un valor de US$730.9 millones durante el período enero-marzo de 2026, cifra que representa un incremento de US$29.8 millones, equivalente a 4.2%, respecto al mismo período del año anterior.
Por el lado de las ventas, la dinámica fue distinta. La energía facturada alcanzó 2,834.4 GWh, una reducción de 0.9%, mientras que la facturación por venta de electricidad totalizó US$463.6 millones, prácticamente sin variación respecto al año anterior, al registrar una disminución marginal de apenas 0.03%.
Esto indica que durante el primer trimestre de este año las EDE solo facturaron el 63.5% del valor de la energía que compraron, a lo que se agrega el hecho de que no cobraron la totalidad de lo facturado.
Los cobros por energía ascendieron a US$458.1 millones, para un crecimiento de US$5.7 millones o 1.3% respecto al mismo período del año anterior.
El aumento se produjo pese a que el volumen de energía adquirida disminuyó. Durante el trimestre las distribuidoras compraron 4,479.6 gigavatios hora (GWh), unos 62.3 GWh menos que en igual período de 2025. Sin embargo, el precio promedio de compra aumentó hasta 16.32 centavos de dólar por kilovatio hora, registrando un incremento de 5.7%.
Aunque el precio promedio de venta también aumentó, pasando a 16.36 centavos de dólar por kilovatio hora, el incremento fue menor al observado en los costos de compra. De hecho, el margen promedio entre el precio de compra y el precio de venta fue de apenas 0.04 centavos de dólar por kilovatio hora.
Los indicadores operativos muestran señales mixtas. Por un lado, el índice de cobranza mejoró hasta 96.7%, aumentando 1.1 puntos porcentuales. Sin embargo, el Índice de Recuperación de Ingresos (CRI) descendió a 59.3%, una reducción de 0.4 puntos porcentuales.
Asimismo, el índice de recuperación de energía se situó en 59.0%, registrando una disminución de 0.7 puntos porcentuales.
Otro de los indicadores que también se deterioró fue el nivel de pérdidas eléctricas. El informe señala que las pérdidas de energía, medidas en año móvil, alcanzaron 38.7%, aumentando 1.1 puntos porcentuales respecto al mismo período de 2025.
A esto se suma un incremento de los gastos operativos. Durante el trimestre, las distribuidoras destinaron US$107.4 millones a sus operaciones, cifra superior en US$2.5 millones a la registrada un año antes.
Mientras tanto, las inversiones ejecutadas mostraron un comportamiento contrario. Entre enero y marzo se invirtieron US$42.6 millones, lo que representa una reducción de US$8 millones frente al mismo período del año anterior.













