El proyecto Cacao Trace finalizó el proceso de capacitación a 700 pequeños productores de cacao de la provincia de Monte Plata, con el objetivo de cumplir los requisitos para operar bajo el Reglamento (UE) 2023/1115 del Parlamento Europeo sobre productos libres de deforestación, que entrará en vigor para el 2027.
La iniciativa, denominada “Cacao Trace: Producción sostenible y acceso a mercados europeos cero deforestación”, es ejecutada por la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD) en alianza con la Fundación Codespa y cuenta con el financiamiento de la Unión Europea.
La JAD aseguró que el programa ha trabajado directamente con productores y sus organizaciones en Monte Plata para promover prácticas agrícolas sostenibles, conservación de los bosques y sistemas de trazabilidad apoyados en tecnología que registran el origen de cada lote de cacao.
“El Reglamento (UE) 2023/1115 exige a operadores y comerciantes demostrar, mediante una declaración de diligencia debida, que sus productos no provienen de tierras deforestadas con posterioridad al 31 de diciembre de 2020. La aplicación de la normativa entrará en vigor para grandes operadores a partir del 30 de diciembre de este año y se vuelve obligatoria para microempresas y pequeñas empresas a partir del 30 de junio de 2027. La fecha es determinante para el cacao dominicano: la Unión Europea concentra cerca del 50% de las exportaciones del rubro, que en 2024 generaron ingresos por aproximadamente US$106.8 millones”, cita en un comunicado de prensa.
La JAD sostiene que el cacao constituye uno de los renglones agrícolas más dinámicos del país.
Afirmó que República Dominicana cuenta con cerca de 40,000 productores y 150,000 hectáreas dedicadas al cultivo, y lidera el mercado mundial de cacao orgánico con aproximadamente el 60% de la oferta global.
Según la JAD, este sector se coloca como uno de los orígenes mejor posicionados para responder a las nuevas exigencias del mercado europeo.
Como parte del trabajo en campo, los productores recibieron capacitación y asistencia técnica en buenas prácticas agrícolas, manejo sostenible de las fincas, conservación de los bosques, gestión organizacional y fortalecimiento de capacidades para responder a las exigencias de los mercados internacionales. Como componente innovador, Cacao Trace implementó sistemas de trazabilidad apoyados en tecnología que permiten registrar información de cada finca y demostrar el origen sostenible del cacao dominicano.
Otro de los ejes de la intervención es el fortalecimiento de las asociaciones de productores mediante programas de formación en gestión empresarial, gobernanza y comercialización, así como la promoción de la participación de mujeres y jóvenes en la cadena de valor del cacao, reconociendo su papel en el desarrollo económico y social de las comunidades rurales.













