Las empresas de capital extranjero generan aproximadamente el 30% de los ingresos fiscales de República Dominicana y aportan el 73% de las exportaciones nacionales, colocándolas como uno de los principales motores de la economía dominicana, según datos presentados por la Asociación Dominicana de Empresas de Inversión Extranjera (Asiex).
Las cifras fueron dadas a conocer por el presidente de la entidad, Alejandro Peña Prieto, durante la conmemoración del 40 aniversario de la Asiex y el lanzamiento del Primer Barómetro de la Inversión Extranjera Directa en República Dominicana, un estudio que recoge la percepción y las perspectivas de más de 50 empresas internacionales que operan en el país.
De acuerdo con el estudio, el impacto de la inversión extranjera se extiende más allá de las exportaciones y la recaudación tributaria. Las empresas de capital extranjero representan además más del 22% de las contribuciones a la seguridad social del sector privado y generan más de 200,000 empleos formales en el territorio nacional. Para Peña Prieto, estos indicadores muestran el papel que ha desempeñado la inversión extranjera en la transformación económica del país durante las últimas décadas.
“Cada dólar invertido en este país es un voto de confianza en su futuro. Es innovación que genera oportunidades. Es conocimiento que transforma vidas. Y es bienestar que llega a miles de familias dominicanas”, expresó.
Actualmente, Asiex agrupa empresas vinculadas a sectores como energía, manufactura, turismo, zonas francas, minería, telecomunicaciones, logística, servicios financieros, tecnología e infraestructura, con un portafolio de inversión acumulado que supera los US$30,000 millones.
Reinversión y confianza
Uno de los aspectos resaltados durante la actividad fue la permanencia de una parte de las utilidades generadas por las empresas extranjeras dentro de la economía dominicana. Según explicó el presidente de Asiex, una proporción de esas ganancias es reinvertida en nuevas operaciones, ampliaciones de capacidad productiva y expansión empresarial.
A su juicio, este comportamiento constituye una de las señales más claras de confianza en el entorno económico local. “La reinversión no es un dato técnico. Es la señal más clara de confianza en el futuro de un país”, afirmó.
El planteamiento coincide con los resultados del Primer Barómetro de la Inversión Extranjera Directa, cuyos hallazgos muestran una percepción favorable de República Dominicana como destino de inversión. De acuerdo con el estudio, la mayoría de las empresas consultadas proyecta aumentar sus inversiones durante 2026, así como mantener o incrementar sus niveles de ventas, empleo y generación de divisas.
Para Asiex, el hecho de que compañías que ya operan en el país expresen interés en expandir sus actividades es una de las evidencias más sólidas sobre la confianza del sector empresarial internacional en la economía dominicana.
Inversión
Las proyecciones empresariales se producen en un contexto de crecimiento sostenido de la inversión extranjera directa en el país. Según los datos presentados por la asociación, entre 2020 y 2024 República Dominicana captó más de US$18,700 millones en inversión extranjera directa, registrando un crecimiento promedio anual superior al 15%.
En 2024, los flujos de inversión superaron los US$4,500 millones, mientras que en 2025 alcanzaron un nuevo máximo histórico al sobrepasar los US$5,000 millones, posicionando al país como el principal receptor de inversión extranjera de Centroamérica y el Caribe.
Peña Prieto señaló que estos resultados responden a una combinación de factores que incluyen estabilidad económica, conectividad internacional, infraestructura logística, acceso preferencial a mercados internacionales y un régimen de zonas francas que calificó entre los más competitivos de la región.
Durante su intervención, el presidente de Asiex sostuvo que la reorganización de las cadenas globales de suministro está generando oportunidades para países capaces de atraer proyectos vinculados al nearshoring, los centros de datos, la inteligencia artificial, la manufactura avanzada, los semiconductores, las energías renovables y la economía digital.
En ese contexto, afirmó que República Dominicana cuenta con condiciones para posicionarse como un centro regional de inversión y logística para el Caribe y Centroamérica. No obstante, advirtió que mantener esa ventaja requerirá fortalecer aspectos vinculados a la formación y especialización del capital humano, con el objetivo de responder a las necesidades de las industrias que liderarán la próxima etapa de crecimiento económico.
“El desafío que tenemos por delante es continuar fortaleciendo su formación y especialización para responder a las demandas de los sectores que liderarán la economía del futuro”, indicó.










