La Asociación de Bancos Múltiples de la República Dominicana (ABA) considera que el aumento de 0.15% a 0.20% del impuesto sobre las transferencias electrónicas y los cheques, establecido en la recién promulgada Ley 30-26 de Medidas Procrecimiento Económico, Simplificación Fiscal y Mitigación de la Crisis Internacional, puede obstaculizar el camino hacia la bancarización y la digitalización de la economía.
La presidente ejecutiva de la ABA, Rosanna Ruiz, sostuvo que la medida incrementa los costos de las transacciones realizadas por personas y empresas, lo que podría desincentivar el uso de los canales financieros formales y afectar los esfuerzos de inclusión financiera que impulsa el país.
“La reforma (fiscal) es progresiva, pero no debió tener el 0.20% a las transferencias, porque una de las apuestas país es sacar de la economía del efectivo a esos tres millones que están fuera, incluirlos y bancarizarlos; y eso nos aleja de esa parte”, expresó Ruiz al ser abordada por elDinero durante la Semana Nacional del Financiamiento Climático, celebrada en el hotel Aloft de Santo Domingo.
La ejecutiva bancaria valoró positivamente gran parte de las medidas fiscales contenidas en la legislación, especialmente aquellas orientadas a fortalecer la economía y facilitar el cumplimiento tributario de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes). Sin embargo, consideró que el incremento del gravamen a las transferencias constituye una señal contraria a los objetivos de modernización financiera.
Ruiz calificó el tributo como un “impuesto fallido” debido a las distorsiones que genera en las operaciones económicas. “Yo te hago una transferencia a ti, tú le haces a otra persona en cascada y sigue, y realmente no tiene sentido. Pero es de muy fácil recuperación y de recaudación”, afirmó.
Pese a las críticas del sector bancario, el impuesto mantiene una importante capacidad recaudatoria para el Estado. Según datos de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), entre enero y abril de 2026 este gravamen generó ingresos por RD$6,873.9 millones, equivalentes a un crecimiento de 10.6% respecto a los RD$6,216.7 millones recaudados en igual período de 2025.
Asimismo, durante todo el año 2025, el impuesto sobre transferencias electrónicas y cheques aportó RD$20,009.7 millones al fisco, lo que representó RD$568.4 millones adicionales en comparación con el año anterior, de acuerdo con estadísticas oficiales de la DGII.
La ABA considera que, aunque el impuesto constituye una fuente relevante de ingresos tributarios, su incremento podría dificultar la transición hacia una economía menos dependiente del efectivo y limitar los avances en materia de inclusión financiera y digitalización de los servicios de pago.
De acuerdo con los datos más recientes del Banco Central, la cantidad de personas con al menos un producto financiero en el país aumentó un 13.7%, al pasar de 3,424,898 en 2019 a 3,896,085 en el 2023, producto de la digitalización financiera y de las estrategias de inclusión que aplica la banca formal. Actualmente, la bancarización se sitúa en 55%, por lo que más del 40% está fuera de la banca formal.













