Como ocurre cada año, el mes de mayo nos evoca una larga historia de conquistas y reinvindicaciones a favor de los derechos y del bienestar de los trabajadores, tanto en términos remunerativos como en el plano de la protección de la integridad física y la dignidad humana.
En ese contexto, desde la Asociación de Bancos Múltiples de la República Dominicana (ABA) consideramos oportuno poner sobre relieve la evolución del mercado laboral en el sistema financiero dominicano, haciendo énfasis en los bancos múltiples, analizando aspectos tales como el número de empleos, su ritmo de crecimiento, niveles de formalidad, productividad y salarios, de forma tal que nos permita conocer el perfil del sector bancario como empleador y algunas de las características de su fuerza laboral.
Las estadísticas de la Superintendencia de Bancos de República Dominicana reflejan que entre 2014 y 2025, es decir, durante los últimos 11 años, el número de personas empleadas en los bancos múltiples dominicanos pasó de 28,947 a 43,363, para un aumento acumulado de 50%, equivalente a más de 14 mil puestos de trabajo.
En términos anuales, durante ese período, el ritmo promedio de creación de empleo en la banca múltiple fue de 6.0%; una tasa 20% superior en comparación con el crecimiento del empleo de todo el sistema financiero (5.0%) y casi el triple del crecimiento en toda la economía dominicana (2.3%).
Niveles de formalidad
Es importante destacar que el 100% de los empleos de los bancos múltiples son formales, porcentaje superior al 81% del sistema financiero considerado en su conjunto y también superior en comparación con el 47% que se reporta a nivel de todo el mercado laboral en República Dominicana.
La formalidad laboral tiene múltiples beneficios para los trabajadores porque está asociada a empleos de mayor calidad, más productivos, con mejor remuneración y protección social como seguro de salud, seguro de desempleo y pensión de jubilación, lo que les otorga seguridad económica a las personas asalariadas y a sus familias. Además, el empleo formal también significa ingresos para el Estado a través de impuestos y contribuciones sociales, lo que favorece al potencial de crecimiento económico nacional.
Productividad y salarios
En cuanto a productividad, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la literatura económica plantea que existe una relación directa y positiva entre la productividad de un trabajador y su nivel de ingreso . En otras palabras, se espera que los ingresos de un trabajador aumenten en la medida que lo hace su productividad.
En este sentido, a partir de los datos de empleo y valor agregado producidos por el Banco Central, es posible construir un índice que permite observar la evolución que ha tenido la productividad de los trabajadores del sistema financiero dominicano. Así se aprecia que, entre 2014 y 2025, el índice de productividad elaborado para los fines antes descritos presenta un crecimiento acumulado de 64%, con un incremento que comienza a hacerse más pronunciado desde 2019, año a partir del cual la productividad creció 96%.
Dicho esto, para febrero 2026, últimos datos disponibles de la Tesorería de la Seguridad Social (TSS), el salario promedio del sector intermediación financiera era de RD$64,320 mensuales, siendo este monto un 70% más elevado que el salario promedio reportado a la TSS (RD$38,070/mes). De lo anterior se infiere que los trabajadores del sector bancario muestran niveles de productividad superiores al promedio nacional.
Inversión en capital humano
Como idea de cierre, debe mencionarse que los resultados que se han descrito anteriormente: mayor crecimiento del empleo, altos niveles de formalidad, productividad y salarios, no son casualidad. Más bien, en gran medida, han sido incididos por las altas sumas de inversión en capital humano realizadas por los bancos dominicanos.
Y es que el capital humano, entendido este como el conjunto de conocimientos, habilidades, competencias y valores que permite a los individuos adquirir y aumentar sus niveles de productividad e ingresos, resulta esencial para mejorar el rendimiento de las instituciones financieras y sostener su competitividad en el largo plazo.
Como muestra de ese compromiso con su capital humano, los bancos múltiples, a través de la ABA, han lanzado su propia plataforma educativa y de capacitación continua: Aula ABA, disponible para formar a los ejecutivos bancarios y de otras instituciones del sector financiero, desarrollando una agenda académica enfocada principalmente en cinco pilares relevantes en la actualidad: gestión integral de riesgos, ciberseguridad, transformación digital, prevención de lavados de activos y gobierno corporativo. Así, desde sus inicios en 2021, más de 13 mil profesionales del sector financiero han pasado por Aula ABA, habiéndose impartido hasta la fecha más de 230 cursos.
La estrategia sectorial plasmada en Aula ABA, sumada a las inversiones que individualmente realiza cada entidad bancaria, permitirá potenciar los niveles de productividad de los colaboradores no solo de los bancos múltiples, sino de todo el sector financiero dominicano, traduciéndose esto en entidades más competitivas, adecuadas tecnológicamente y con empleados más motivados, comprometidos y con una mejor calidad de vida.













