República Dominicana debe concentrar sus esfuerzos de reforma en el sector eléctrico y en el ámbito fiscal para fortalecer su clima de inversión y ampliar los márgenes de crecimiento económico.
Así lo afirmó Ernesto Revilla, economista en jefe para América Latina de Citi, durante un encuentro con periodistas en la sede de Citi en República Dominicana, donde sostuvo que los principales desafíos del país están identificados, aunque reconoció que la profundidad de las reformas ha estado limitada por diversos factores.
“Los retos, sin lugar a duda, están muy bien diagnosticados y la gente los entiende. La agenda de reformas quizás no ha sido tan profunda como hubiéramos querido o se hubiera esperado”, expresó.
El economista señaló que, desde la perspectiva de los inversionistas con los que conversa, República Dominicana ha logrado avances importantes en generación eléctrica. Sin embargo, advirtió que persisten debilidades estructurales en otras áreas del sistema.
“Se siente que ha habido logros muy grandes en los temas de generación eléctrica, y eso lo he escuchado recurrentemente, pero sigue habiendo un reto muy importante en materia de distribución y transmisión, y en el tema de pérdidas”, indicó.

Revilla consideró que avanzar en la solución de esas limitaciones permitiría al país mejorar su competitividad y fortalecer la confianza de los mercados. A su juicio, el sector eléctrico continúa siendo una de las prioridades más relevantes para el desarrollo económico dominicano.
En materia fiscal, el economista explicó que República Dominicana enfrenta presiones importantes, especialmente en un contexto marcado por choques externos como el aumento en los precios del petróleo, que reducen los márgenes de maniobra del Gobierno.
“Si uno ve las presiones fiscales, el hecho de que tuvimos un choque negativo para República Dominicana en el precio del petróleo, que, por supuesto, no lo esperábamos al principio del año, reduce los márgenes de maniobra”, señaló.
No obstante, Revilla se mostró relativamente optimista al comparar la situación dominicana con la de otros países de la región y del mundo. Dijo que los desafíos fiscales no son exclusivos del país y que economías como Brasil, Colombia, Estados Unidos, Francia y Japón también enfrentan retos significativos.
“Comparado con otros países en el mundo, tanto en la región como en países emergentes y avanzados, todos tienen un reto fiscal mayúsculo”, afirmó.
El economista de Citi valoró la voluntad del Gobierno dominicano para enfrentar estos desafíos, aunque consideró que el proceso debe seguir avanzando con mayor profundidad.
“Se reconoce la voluntad del Gobierno para atenderlos, y este plan es un paso en la dirección correcta, quizás no de la magnitud requerida, pero el mercado reconoce que hay la intención y el avance gradual”, manifestó.
Al ser consultado sobre las principales prioridades del país, Revilla mencionó el sector eléctrico, el área fiscal y la educación. Sobre esta última, indicó que representa un desafío clave de mediano y largo plazo, aunque reconoció que las transformaciones educativas suelen requerir tiempo.
“El sector educativo es el más importante de mediano y largo plazo. Por supuesto, es difícil; no ha habido muchos ejemplos muy exitosos a nivel internacional de una transformación muy rápida en educación”, puntualizó.
Inteligencia artificial
Revilla también abordó el impacto de la inteligencia artificial en las economías, la productividad y el mercado laboral. Aseguró que esta tecnología representa uno de los mayores factores de incertidumbre hacia el futuro, debido a que todavía no existe consenso sobre el tamaño de sus efectos.
“La inteligencia artificial puede ser el factor de incertidumbre más grande que tenemos hacia delante en cómo va a afectar a las economías, a la productividad y al mercado laboral”, dijo.
El economista explicó que las inversiones en inteligencia artificial están creciendo con fuerza en Estados Unidos y en otras regiones, generando oportunidades en sectores como semiconductores y nuevas industrias tecnológicas. En ese sentido, consideró que América Latina no necesariamente debe liderar la innovación tecnológica, pero sí acelerar la adopción de estas herramientas.
“América Latina, por un lado, no es líder en innovación tecnológica de inteligencia artificial, pero tampoco tiene que serlo. Tenemos que ser líderes en adopción, en utilizar tecnologías y en educación para los trabajos del futuro”, sostuvo.
Revilla agregó que el sistema educativo deberá adaptarse a un entorno laboral que todavía no está completamente definido. Por ello, insistió en la necesidad de formar capacidades flexibles que permitan responder a los cambios que traerá la inteligencia artificial.













