Los dos terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 que sacudieron el norte de Venezuela el pasado 24 de junio representan un fenómeno conocido como “terremoto doble” (doublet), un tipo de evento poco frecuente que ocurre cuando dos sismos de gran magnitud se producen con escasa diferencia de tiempo. Según un análisis de Renee Lee, directora sénior de Gestión de Productos – Modelos de Terremotos de Moody’s, ambos movimientos telúricos son comparables, por sus características, con algunos de los terremotos más destructivos registrados en las últimas décadas.
Los dos sismos ocurrieron con apenas un minuto de diferencia, afectando una de las zonas más densamente pobladas del norte del país y provocando colapsos y daños estructurales en edificaciones, mientras continúan las labores de rescate y las evaluaciones de los daños. De acuerdo con Moody’s, los eventos registrados en Venezuela presentan similitudes con el terremoto de Haití de 2010, que alcanzó una magnitud de 7.0 y también fue un sismo superficial originado por un mecanismo de deslizamiento lateral (strike-slip).
Asimismo, guardan semejanza con los terremotos ocurridos en el sur de Turquía en 2023, considerados un doble evento sísmico de mayor magnitud (7.8 y 7.7), también superficiales y asociados al mismo tipo de desplazamiento tectónico. En cambio, el análisis precisa que los sismos venezolanos difieren significativamente de los ocurridos en Maule, Chile, y Tohoku, Japón, debido a que estos últimos se produjeron en zonas de subducción y alcanzaron magnitudes considerablemente superiores.
Infraestructura
El informe sostiene que el comportamiento de las edificaciones frente a un terremoto depende de factores como la normativa de diseño sísmico, el grado de cumplimiento de esas regulaciones y la calidad de la construcción. En el caso venezolano, explica que el código de construcción Covenin, vigente desde su última actualización en 2001, constituye la base de los criterios de diseño sísmico del país. Sin embargo, señala que el cumplimiento de estas normas y la calidad de las construcciones suelen ser deficientes, principalmente por las condiciones económicas que han limitado las inversiones en infraestructura.
Aunque existen sectores urbanos, particularmente en Caracas, donde el parque inmobiliario presenta mejores estándares de diseño, Moody’s advierte que la falta de financiamiento ha deteriorado progresivamente tanto las edificaciones como la infraestructura pública. A esto se suma la amplia presencia de viviendas autoconstruidas, consideradas especialmente vulnerables ante movimientos sísmicos de gran intensidad.
Nuevas réplicas
Uno de los principales riesgos tras los terremotos es la posibilidad de nuevas réplicas. Con base en las proyecciones del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), Moody’s indica que existe un 3% de probabilidad de que ocurra una réplica de magnitud 7 o superior durante la próxima semana.
Además, el organismo estima un 24% de probabilidad de una réplica de magnitud 6 o superior y un 89% de probabilidad de que se registre al menos un sismo de magnitud 5 o superior en ese mismo período. El análisis explica que los terremotos se originaron por fallas superficiales de deslizamiento lateral ubicadas cerca del límite entre la placa del Caribe y la placa Sudamericana.
Según Moody’s, la ubicación, la escasa profundidad y el mecanismo de ruptura observado son consistentes con la actividad tectónica propia de este sistema de límites de placas, donde la acumulación y liberación de energía sísmica genera este tipo de movimientos.













