La Confederación Dominicana de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Codopyme) llamó este jueves a preservar el respeto institucional en el debate sobre la reforma del Código de Trabajo.
La patronal consideró que “no contribuyen al clima de diálogo” las recientes declaraciones del ministro de Trabajo, Eddy Olivares, en las que calificó como una “vergüenza nacional” la eventual no aprobación del nuevo Código de Trabajo durante la presente legislatura y en las que “atribuye al Congreso Nacional la responsabilidad de responderle al país”.
“Respetamos el derecho del ministro a defender la iniciativa que impulsa el Poder Ejecutivo. Sin embargo, resulta preocupante que desde una alta función pública se utilicen expresiones que pueden interpretarse como una presión indebida sobre un poder del Estado constitucionalmente independiente”, indicó la organización en una nota de prensa.
Asimismo, defendió que la Cámara de Diputados “no está llamada a aprobar un proyecto por la premura o el interés del Poder Ejecutivo” sino a ejercer “con independencia su función de legislar, evaluando los impactos económicos, sociales y jurídicos de cada disposición, escuchando a todos los sectores involucrados y tomando la decisión que mejor responda al interés nacional”.
“Más aún cuando se trata de una reforma que impactará por décadas las relaciones laborales, la generación de empleos y la sostenibilidad de miles de micro, pequeñas y medianas empresas, responsables de más del 98 % del tejido empresarial dominicano y de una parte significativa del empleo nacional”, añadió.
Codopyme aseguró que “nunca” se ha opuesto a la “modernización” del Código de Trabajo, y que, por el contrario, ha participado “activamente en los espacios de diálogo” y ha presentado propuestas concretas para “construir una legislación moderna, equilibrada y capaz de promover tanto la protección de los trabajadores como la competitividad de las empresas y la generación de nuevos empleos”.
“Precisamente por esa responsabilidad, entendemos que el Congreso debe tener la libertad de analizar, corregir y perfeccionar el proyecto, sin presiones de ninguna naturaleza”, expresó.
La organización señaló que “una ley aprobada bajo presión difícilmente alcanzará la legitimidad y estabilidad que el país necesita”.
Asimismo, hizo un llamado a todos los actores del diálogo laboral a mantener un discurso de respeto institucional, evitando descalificaciones que puedan interpretarse como “un intento de condicionar las decisiones de otro poder del Estado”.
También, defendió que la República Dominicana “necesita” un nuevo Código de Trabajo, “pero necesita aún más que ese código sea fruto del consenso, del rigor técnico y del respeto a la institucionalidad democrática”.
“Las mejores reformas no son las que se aprueban con mayor rapidez, sino aquellas que logran equilibrar los derechos de los trabajadores, la sostenibilidad de las empresas y el desarrollo económico del país”, concluyó.













