Juan Alberto trabaja como analista de contenido en una empresa del sector privado y devenga alrededor de RD$40,000 mensuales desde hace siete años. Sin embargo, mientras sus ingresos permanecen prácticamente estancados, el costo de la vida continúa aumentando.
Cada año debe enfrentar incrementos en el alquiler de su vivienda, en la tarifa eléctrica, en el transporte y en los gastos relacionados con la educación de sus dos hijos.
La situación económica que vive Juan refleja la realidad de miles de dominicanos. Hace seis años, el costo promedio de la canasta básica familiar de los hogares de menores ingresos era de RD$20,418.15 mensuales. A junio de 2026, esa cifra se elevó a RD$29,608.08, un aumento de RD$9,189.93. Mientras tanto, muchos trabajadores han recibido incrementos salariales mínimos o, en algunos casos, ninguno.
“Mi salario está ‘frisao’ desde hace más de cuatro años. La única vez que me aumentaron el sueldo fue menos de RD$2,000 y, desde entonces, los precios de la canasta básica están por las nubes. Aquí rara vez lo que sube de precio vuelve a bajar”, lamenta.
Ante este panorama, surge una pregunta recurrente: ¿es posible ahorrar manteniendo los mismos ingresos? Aunque el reto puede parecer difícil, especialistas en finanzas personales coinciden en que sí es posible. La clave está en desarrollar hábitos financieros saludables, identificar oportunidades de ahorro y administrar de manera más eficiente los recursos disponibles.
Para esto el presupuesto será su principal aliado para ahorrar, ya que es una de las herramientas más importantes para mantener unas finanzas personales saludables. Elaborarlo permite conocer con exactitud cuánto dinero ingresa cada mes y cómo se distribuye entre los distintos gastos.
Registrar los ingresos y gastos ayuda a identificar fugas de dinero que suelen pasar desapercibidas. Además, permite establecer límites de consumo y evitar que los gastos superen los ingresos, una práctica esencial para mantener el equilibrio financiero.
Muchas personas desconocen cuánto dinero destinan mensualmente a pequeños consumos diarios, como refrigerios, transporte adicional, plataformas digitales o compras impulsivas.
Aunque cada gasto parezca insignificante por separado, al sumarlos pueden re-presentar una cantidad considerable al final del mes.
Llevar un registro diario permite tomar conciencia de los hábitos de consumo y detectar oportunidades de ahorro.
Páguese a usted primero
Uno de los errores más frecuentes consiste en intentar ahorrar únicamente el dinero que sobra después de cubrir todos los gastos. En la práctica, ese excedente suele desaparecer debido a imprevistos o gastos no planificados.
Por esta razón, se recomienda separar una parte del salario tan pronto se recibe. No importa si son RD$500, RD$1,000 o una cantidad menor; lo importante es crear el hábito y mantener la constancia.
Otra estrategia es aproveche las ofertas con inteligencia. Comparar precios y estar atento a las promociones puede generar ahorros significativos en el presupuesto familiar. Muchas cadenas de supermercados realizan jornadas especiales de descuentos, mientras que algunas entidades financieras ofrecen rebajas adicionales al pagar con determinadas tarjetas.
Sin embargo, las ofertas deben aprovecharse con criterio. Comprar productos únicamente porque están en promoción puede convertirse en un gasto innecesario. Elaborar un menú semanal y preparar una lista de compras ayuda a adquirir solo lo necesario y evita las compras impulsivas.
Otro método clave es revisar los gastos recurrentes. Esta práctica que puede liberar recursos importantes, suscripciones que no se utilizan, comidas frecuentes fuera del hogar o compras por impulso suelen representar una carga considerable para el presupuesto mensual. La idea no es eliminar por completo los espacios de entretenimiento o disfrute, sino establecer prioridades y diferenciar entre necesidades reales y deseos momentáneos.
A tomar en cuenta
- Presupuesto. Anote todos sus ingresos y gastos para saber exactamente a dónde va su dinero. Tener una visión clara de sus finanzasle ayudará a identificar oportunidades de ahorro.
- Registro. El café diario, los antojos o las compras impulsivas pueden parecer insignificantes, pero al final del mes representan una suma importante. Llevar un control ayuda a reducirlos.
- Ahorre primero. Separe una cantidad fija tan pronto reciba su salario. Ahorrar primero, en lugar de esperar a que, sobre dinero, aumenta las probabilidades de cumplir la meta.
- Compare. Compare precios y utilice descuentos en productos que realmente necesita. Las promociones son útiles solo cuando evitan gastos, no cuando generan compras innecesarias.
- Supervisión. Utilice ventiladores cuando sea posible, ajuste la temperatura del aire acondicionado y supervise su consumo. Pequeños cambios pueden reflejarse en una factura más baja.
- Evite endeudarse. Usar préstamos o tarjetas de crédito para cubrir necesidades diarias puede afectar su estabilidad financiera. Limite las deudas a situaciones necesarias y planificadas.









