La auditoría interna atraviesa un proceso de transformación impulsado por el crecimiento de los datos, la inteligencia artificial (IA) y la digitalización de las operaciones. Para Matías Nicolás Marasca, presidente ejecutivo de Hullop Solutions, el reto ya no es únicamente detectar errores o fraudes, sino anticiparlos antes de que generen pérdidas para las organizaciones.
Durante su participación en el XXIX Congreso Internacional de Finanzas y Auditoría (CIFA) y el XXIV Seminario Latinoamericano de Contadores y Auditores (Selatca), el especialista sostuvo que el modelo tradicional de auditoría resulta insuficiente frente al volumen de información y los nuevos riesgos que enfrentan las empresas.
“El auditor tradicional revisa el pasado, trabaja sobre muestras y entrega un informe. El auditor 4.0 anticipa riesgos, impulsa la prevención, analiza el 100% de los datos y habilita mejores decisiones”, explicó.
Marasca señaló que el principal cambio consiste en sustituir las revisiones periódicas por esquemas de monitoreo continuo, apoyados en herramientas tecnológicas que permitan identificar desviaciones prácticamente en tiempo real. A su juicio, este modelo convierte a la auditoría en un aliado estratégico para la gestión del riesgo y no solo en un mecanismo de control posterior.
El ejecutivo advirtió que la expansión de la inteligencia artificial también plantea nuevos desafíos para los auditores. Explicó que las organizaciones incorporan cada vez más procesos desarrollados con IA, lo que exige fortalecer los mecanismos de supervisión para identificar riesgos que todavía no forman parte de los programas tradicionales de auditoría.
No obstante, precisó que la inteligencia artificial no sustituirá el juicio profesional. “Podemos delegar tareas operativas en la IA, pero nunca la estrategia. La estrategia la tiene que hacer un profesional”, afirmó.
Marasca concluyó que la evolución de la auditoría no depende únicamente de la incorporación de nuevas tecnologías, sino de un cambio en la forma de trabajar de las organizaciones. “La auditoría 4.0 no es un software; es un modelo operativo”, expresó.













