La inflación en Centroamérica y República Dominicana mostró comportamientos diferenciados durante julio de 2026. Mientras algunas economías registraron variaciones mensuales negativas, otras enfrentaron aumentos de precios, principalmente asociados al transporte, los combustibles y los alimentos.
Los datos recopilados por la Secretaría Ejecutiva del Consejo Monetario Centroamericano (Secmca) y los bancos centrales e institutos de estadística de cada país muestran que Honduras y República Dominicana se mantienen entre las economías con mayores tasas de inflación interanual, mientras Costa Rica registra uno de los niveles más bajos de la región.
De acuerdo con el Banco Central de la República Dominicana (BCRD), el índice de precios al consumidor (IPC) registró una variación mensual de 0.19% en julio de 2026, reflejando una disminución en el ritmo de crecimiento de los precios, al ubicarse 0.14 puntos porcentuales por debajo del promedio de inflación mensual de los primeros seis meses del presente año.
La inflación interanual, medida entre julio de 2025 y julio de 2026, descendió a 5.47%, desde el 5.67% registrado en junio, una reducción de 0.20 puntos porcentuales. El Banco Central señaló que este comportamiento constituye una señal del inicio del proceso de convergencia hacia el rango objetivo de 4.0% ± 1.0%, en un contexto en el que las expectativas de inflación permanecen ancladas a la meta.
Por otro lado, la inflación subyacente registró una variación mensual de 0.30% en julio y se situó en 4.96% interanual, manteniéndose dentro del rango meta de 4.0% ± 1.0%. Este indicador excluye componentes con precios de alta volatilidad o regulados, como algunos alimentos, combustibles, electricidad, transporte, bebidas alcohólicas y tabaco, y permite observar de manera más clara las presiones internas sobre los precios.
De su lado, el Banco Central de Honduras (BCH) reportó en julio una inflación interanual de 5.58%, con una variación mensual de 0.15% y una inflación acumulada de 3.96%. El resultado mantiene al país como uno de los que presenta mayores presiones de precios en la región. Secmca informó que los principales factores estuvieron relacionados con la evolución de distintos componentes de la canasta de consumo.
Entre las principales componentes a la baja estuvieron los combustibles, especialmente el diésel y las gasolinas regular y súper, así como algunos alimentos, productos industrializados y medicamentos.
Por el contrario, se observaron aumentos en las tarifas de electricidad y transporte, alquiler de vivienda y algunos alimentos perecederos, entre ellos papa, huevo, frijoles rojos y cebolla.
En esa misma línea, el Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide) de Nicaragua informó de un comportamiento diferente. En julio, la inflación mensual fue de 0.07%, la acumulada llegó a 2.10% y la interanual se ubicó en 4.0%. La reducción mensual estuvo explicada principalmente por la caída de 0.40% en alimentos y bebidas no alcohólicas.
Señala que estas disminuciones fueron compensadas por aumentos de precios en bienes y servicios diversos (0.28%), muebles, artículos para el hogar y para la conservación (0.26%), restaurantes y hoteles (0.12%) y bebidas alcohólicas y tabaco (0.60%). Mientras que la división de educación no presentó variación durante el mes.
Asimismo, según el Instituto Nacional de Estadística de Guatemala, la inflación registró una variación mensual de 0.66% en julio, llevando la inflación acumulada a 2.34% y la interanual a 2.70%. El resultado representó una aceleración de 0.42 puntos porcentuales respecto de junio.
Las mayores incidencias positivas provinieron de transporte (0.5601%) y restaurantes (0.0256%). Además, comunicaciones fue la división con mayor incidencia mensual negativa, con (0.0025%).
Los cinco productos que presentaron la mayor incidencia positiva mensual fueron gasolina, diésel, cebollas, gas propano en cilindro y maíz.
A pesar del aumento mensual, Guatemala mantiene una inflación interanual relativamente baja en comparación con Honduras y República Dominicana, y permanece por debajo del rango objetivo de 4.0% ± 1 punto porcentual establecido por el Banco de Guatemala.
El comportamiento contrasta con Costa Rica, donde los precios registraron una variación mensual de 0.47%, a diferencia de los dos meses anteriores, que presentaron incrementos de 0.27% en mayo y 0.71% en junio. Mientras que la inflación interanual permaneció en terreno negativo, en 0.28%. La disminución estuvo asociada principalmente a menores precios en Transporte, Alimentos y bebidas no alcohólicas, y Recreación, deporte y cultura. Costa Rica presenta así uno de los comportamientos de precios más bajos de la región, ubicándose por debajo de su meta de inflación de 3.0% ± 1 punto porcentual.
En El Salvador, la inflación se desaceleró en julio y se situó en 2.49%, informó el Banco Central de Reserva (BCR). La tasa representa un descenso de 0.27 puntos porcentuales frente al 2.76% registrado en junio, aunque se mantiene por encima de la inflación observada en julio de 2025, cuando se registró una deflación de -0.14%.
La desaceleración estuvo relacionada con una menor presión en los rubros de alimentos, bebidas, salud y restaurantes. La división de Alimentos y bebidas no alcohólicas, la de mayor peso dentro del IPC, cerró julio con una inflación de 2.49%, por debajo del 3.02% registrado en junio. Además, este fue su nivel más bajo desde febrero de 2026.
Esta división había mantenido una tendencia al alza en un contexto marcado por aumentos en los precios del petróleo asociados al conflicto en Medio Oriente. Según los registros del BCR, en julio de 2025 alcanzó su punto más alto desde enero de 2024, por lo que la moderación observada en julio de 2026 representa un cambio importante en su trayectoria.
En Panamá, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) Nacional Urbano registró una variación mensual de 0.3% en julio de 2026, respecto a junio. El IPC de la provincia de Panamá también disminuyó 0.3%, mientras que el IPC del Resto Urbano presentó una reducción de 0.4%.
La disminución del IPC Nacional Urbano estuvo determinada principalmente por los descensos registrados en las divisiones de Transporte, con 1.4%; Vivienda, agua, electricidad y gas, con 0.6%; y Alimentos y bebidas no alcohólicas y Prendas de vestir y calzado, ambas con 0.1%. En el caso de Transporte, la reducción estuvo explicada principalmente por la disminución de 5.0% en los combustibles y lubricantes para equipo de transporte personal, debido a la baja en los precios del diésel y la gasolina.
La división Vivienda, agua, electricidad y gas presentó variaciones en tres de sus nueve clases, destacándose los aumentos en Electricidad, de 2.7%, y Gas, de 2.2%.
Por su parte, la disminución en alimentos y bebidas no alcohólicas estuvo asociada a bajas en ocho de sus trece clases. Entre las mayores variaciones se observaron hortalizas, tubérculos, plátanos y legumbres, con 1.0%; refrescos y otras bebidas no alcohólicas, con 0.8%; y pescados y otros mariscos, con 0.6%. En este último grupo influyeron los descensos en los precios del pescado fresco y refrigerado, así como del atún y la sardina.
Los datos muestran diferencias importantes en el comportamiento de los precios dentro de la región. Honduras y República Dominicana se encuentran entre los países con mayores tasas de inflación interanual, con 5.58% y 5.47%, respectivamente. En el extremo contrario se encuentra Costa Rica, con una inflación interanual de -0.28%, es decir, en terreno negativo.
Nicaragua, con 4.0%, se ubica en una posición intermedia, mientras Guatemala registra 2.70% y El Salvador 2.49%. En Panamá, la variación mensual de julio fue de 0.3%, con los combustibles como uno de los principales factores que contribuyeron a la reducción del IPC.
Esta diferencia significa que los consumidores de la región están enfrentando ritmos distintos de aumento de precios, dependiendo principalmente de la evolución de alimentos, combustibles, transporte y servicios en cada economía.









