Las provincias dominicanas no están experimentando el calentamiento ni las variaciones de las lluvias de la misma manera. Un análisis meteorológico presentado por Saddan Font Frías en el simposio “Cambio Climático e Impacto en los Cultivos Agrícolas en República Dominicana”, identificó diferencias relevantes entre nueve provincias, tanto en temperatura como en precipitaciones.
María Trinidad Sánchez presentó el mayor incremento de temperatura del grupo estudiado. En Nagua, municipio de esa provincia, la temperatura máxima pasó de una normal de 29.6 grados Celsius entre 1971 y 2000 a una media referencial de 31.6 grados Celsius (°C), una diferencia de hasta 2 grados.
La provincia también registró la mayor tasa de calentamiento del análisis, con 0.37 °C por década. Monte Cristi ocupó el segundo lugar entre las provincias que se están calentando con mayor rapidez.
En Montecristi, el comportamiento de las lluvias está asociado principalmente con los sistemas frontales. Los mayores períodos de precipitación se concentran entre enero y mayo, mientras durante parte de la temporada ciclónica se produce una reducción de los acumulados y coinciden mayores temperaturas.
El análisis también identificó un incremento de casi 10% en las precipitaciones de Monte Cristi durante noviembre.
Santiago presenta otro comportamiento. Aunque también está influenciada por los sistemas frontales, mantiene precipitaciones significativas durante la temporada ciclónica. El análisis encontró, además, una tendencia positiva de las lluvias y una tendencia significativa de incremento de temperatura.
En La Vega, la temperatura máxima aumentó 0.7 °C al comparar las normales climatológicas.
San Francisco de Macorís sobresalió por el comportamiento de las precipitaciones. Fue la provincia donde las lluvias mostraron el incremento más claro y sostenido, de hasta 18%.
En el otro extremo se encuentra el sur. Azua registró una disminución de hasta 7% en las precipitaciones. Font Frías explicó que esta zona está influenciada por condiciones más secas asociadas con su ubicación al sur de la cordillera Central.
San Pedro de Macorís, por su parte, presentó un incremento de 1.2 °C en la comparación de la media reciente con las normales utilizadas en el análisis y una tendencia positiva y significativa de largo plazo.
Los resultados muestran que el cambio climático no se expresa de una sola manera en el territorio dominicano. Las variaciones dependen de las características meteorológicas de cada provincia y de los mecanismos que regulan sus lluvias y temperaturas.








