El 45.6% de los hogares dominicanos informó que, durante los 12 meses anteriores a la entrevista realizada como parte de la Enhogar-MICS 2025, recibió al menos un tipo de transferencia social. El 52% de los hogares donde la persona jefa del hogar es mujer reportó haber recibido al menos un tipo de transferencia social, mientras que en los hogares con jefatura masculina el porcentaje fue de 40.5%.
El informe destaca que, el 33.5% de los hogares reportó haber sido receptor de la transferencia social Aliméntate; un 29.0% indicó haber sido beneficiario del Bono Gas; un 17.3%, del Bono Luz; un 14.1%, del Bono Navideño; un 8.3%, del Bono Aprende; un 7.2%, del Bono Mujer; un 5.7%, de Avanza; y un 4.0%, de otros programas.
En cuanto a las transferencias sociales y el porcentaje de hogares receptores, el bono Aliméntate representó un apoyo económico de RD$1,650 para hogares elegibles, destinado a complementar los recursos para la compra de alimentos. El Bono Gas tuvo un aporte de RD$470 a hogares elegibles para complementar los recursos destinados al pago del gas licuado de petróleo.
En el 2025, el Gobierno Central destinó RD$157,800 millones al conjunto de subsidios, aunque esta cifra incluye también subsidios distintos a las transferencias sociales. Aliméntate figura con RD$26,900 millones; Bono Gas, con RD$6,690 millones; Bono Luz, con RD$4,400 millones; y Aprende, con RD$96 millones.
Entre las regiones que presentan mayores porcentajes de hogares que reciben transferencias, las del sur concentran algunas de las proporciones más elevadas, lo que es consistente con los mayores niveles de pobreza y vulnerabilidad económica. Enriquillo encabeza con un 62.8%; El Valle, con un 56.9%; Valdesia, con un 53.8%; Higuamo, con un 51.2%; Cibao Noroeste, con un 52.8%; Cibao Nordeste, con un 51.0%; Cibao Sur, con un 48.1%; Ozama o Metropolitano, con un 42.8%; Cibao Norte, con un 40.6%; y Yuma, con un 32.5%.
Los datos reflejan que las transferencias sociales mantienen una presencia significativa en los hogares dominicanos, con mayores niveles de cobertura entre aquellos encabezados por mujeres y en varias de las regiones con mayores niveles de vulnerabilidad económica.









