La producción de piña en República Dominicana mantuvo una trayectoria ascendente entre 2021 y 2025, al pasar de 195.4 millones de unidades a 406.2 millones, de acuerdo con datos del Ministerio de Agricultura.
En 2022 se registraron 219.1 millones de unidades, mientras que en 2023 la cifra aumentó a 329.9 millones, equivalente a un crecimiento interanual de 50.6%. Para 2024, la producción alcanzó 369.176 millones de unidades, reflejando un incremento de 11.9% respecto al año anterior.
El aumento de la producción, sin embargo, contrastó con el comportamiento de las exportaciones. Mientras la producción se duplicó entre 2021 y 2025, los envíos de piña fresca al exterior se redujeron de forma significativa durante ese mismo período.
Según Agricultura, en 2021 República Dominicana exportó 6,803.8 toneladas métricas de piña fresca, por un valor de US$5.06 millones. Sin embargo, en 2022 las exportaciones registraron una caída tanto en volumen como en valor. Los envíos se situaron en 3,450.7 toneladas métricas, una reducción de 49.3% respecto a 2021, mientras que el valor FOB descendió a US$3.5 millones, para una disminución de 31.6%.
La contracción se profundizó en 2023, cuando el volumen exportado bajó a 1,698.8 toneladas métricas, equivalente a una caída de 50.8% frente al año anterior. En ese mismo período, el valor de las exportaciones se redujo a US$1.88 millones, un 45.6% menos que en 2022.
Para 2024, los envíos descendieron a 1,249.5 toneladas métricas, para una reducción de 26.4%, mientras que el valor FOB cayó a US$1.22 millones, un 35.1% menos. En 2025, las exportaciones alcanzaron 1,172 toneladas, lo que representó una disminución de 6.2%, y generaron US$1.19 millones, para una caída de 2.5%.
La tendencia descendente también se observó en los primeros cinco meses de 2026. Las cifras del Ministerio de Agricultura indican que, entre enero y mayo, las exportaciones dominicanas de piña fresca alcanzaron 454.7 toneladas métricas, por un valor de US$526,676.30.
La caída de las exportaciones también se refleja en la experiencia de las empresas productoras. Kisha Rodríguez Then, gerente ejecutiva de Caralinda Agroindustrial, explicó a elDinero que la empresa llegó a destinar alrededor del 90% de su producción a los mercados internacionales, pero actualmente esa proporción ronda el 20%.
Rodríguez Then señaló que la empresa dejó de exportar a Israel, uno de sus principales destinos, debido al conflicto bélico de esa nación con Irán.
Producción y desafíos
El crecimiento de la producción también se observa en la empresa Caralinda Agroindustrial, que comenzó a producir piñas hace alrededor de una década. Cuando inició sus operaciones, colocaba unas 20,000 plantas por semana y poco a poco fue creciendo de forma sostenida.
Actualmente, siembra entre 60,000 y 70,000 plantas semanalmente en terrenos propios, con una planificación orientada a mantener una cosecha continua durante el año.
La expansión de la producción convive con desafíos para las empresas dedicadas al cultivo. Para Caralinda, uno de los principales desafíos está relacionado con el aumento de los costos de producción.
Entre los factores que, según explicó, han incidido en el aumento se encuentran el encarecimiento de los productos agroquímicos, muchos de ellos importados; el incremento de los costos de los contenedores procedentes de Asia y las fluctuaciones del tipo de cambio.
A los costos se suma la dificultad para conseguir trabajadores calificados. Esta empresa cuenta con aproximadamente 60 empleados, aunque la cantidad varía según las labores de cada período. “La mano de obra está muy difícil a nivel nacional”, señaló Rodríguez Then.
En el sector agrícola predomina la mano de obra de inmigrantes haitianos, a los cuales es preciso formalizar documentos.
Consumo
De acuerdo con datos del Ministerio de Agricultura, el consumo estimado de piña en el mercado dominicano pasó de 9.62 millones de quintales en 2021 a 20.29 millones en 2025, lo que representa un crecimiento de 110.8% en ese período.
En términos absolutos, el consumo estimado aumentó en 10.67 millones de quintales entre 2021 y 2025. El mayor salto en el consumo ocurrió en 2023, cuando la cifra pasó de 10.88 millones de quintales en 2022 a 16.46 millones, para un aumento de 51.3% respecto al año anterior.
El crecimiento continuó en los dos años siguientes. En 2024, el consumo estimado alcanzó 18.43 millones de quintales, un 12% más que en 2023. Para 2025, ascendió a 20.29 millones de quintales.





