El petróleo intermedio de Texas (WTI, por sus siglas en inglés) subía este martes un 4.57%, hasta US$89.68 el barril, su nivel más alto desde julio, después de que EE. UU. bombardeara Irán por segunda vez en una semana en medio de un incremento de las tensiones en el estrecho de Ormuz.
A las 13:00 hora local (17.00 GMT), los contratos de futuros del WTI para entrega en octubre, los de referencia en Estados Unidos, sumaban US$3.92 respecto al cierre del lunes.
Se trata del precio más alto desde el pasado 24 de julio, cuando el crudo cerró en 89,31 dólares el barril. El 20 de agosto, el precio del crudo llegó a alcanzar los US$89.75 durante la sesión, pero cerró la jornada en US$87.83.
Esta es la segunda agresión desde que Estados Unidos atacara, entre la noche del domingo y la madrugada del lunes, la isla de Larak, desde donde Teherán se preparaba para lanzar cohetes cargados con minas marinas al estrecho de Ormuz, según Washington, en un ataque en el que murieron dos personas.
Irán respondió al ataque contra Larak con misiles contra posiciones estadounidenses en Jordania, mientras Emiratos Árabes Unidos informó de la interceptación de un dron iraní sobre sus aguas.
Además, el presidente del Parlamento y jefe negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, afirmó este martes que si Estados Unidos intensifica el bloqueo marítimo a sus buques y puertos, Irán responderá militarmente.
El estrecho de Ormuz se ha convertido para Irán en su principal medida de presión en la guerra que comenzó el 28 de febrero, con la que ha paralizado casi todas las exportaciones de petróleo y exige a los buques que lo quieran cruzar que obtengan su permiso.
Por este paso circulaba aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de crudo antes del inicio de la guerra, aunque el tráfico se ha reducido drásticamente desde entonces.





