La falta de profesionales especializados y de mano de obra representa uno de los desafíos que enfrenta el sector agropecuario dominicano.
Así lo consideró el presidente ejecutivo de la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD), Osmar Benítez, quien señaló que el país necesita formar especialistas en áreas como entomología, fitopatología, nematología, virología y manejo adecuado de agroquímicos, además de veterinarios con maestrías en sanidad animal.
Al participar en el XXVIII Encuentro de Líderes del Sector Agropecuario, celebrado en Bávaro, La Altagracia, bajo el tema “Capital Humano y Formación: Los Desafíos para la Transformación Competitiva de la Agropecuaria y la Agroindustria Dominicana”, Benítez explicó que la sanidad es fundamental ante la cantidad de enfermedades que están llegando a los países. Por ello, consideró necesario fortalecer el sistema de cuarentena y vigilancia en puertos y aeropuertos, así como los laboratorios veterinarios. “Hay enfermedades que detectas en un animal y tienes que mandarlas a estudiar a Estados Unidos. En el país deberíamos estar habilitados para hacer esos análisis”, sostuvo.
En ese sentido, indicó que el laboratorio veterinario central necesita recursos, capital humano y fortalecimiento. También planteó que el país cuente con laboratorios veterinarios privados de referencia que puedan identificar problemas y advertir a los productores para que actúen con rapidez.
El presidente ejecutivo de la JAD señaló que la falta de profesionales especializados también ha llevado a empresas agropecuarias a contratar personal de otros países. “¿Por qué estamos trayendo recursos humanos de otros países? Porque no se encuentran esos talentos aquí, entonces hay que formarlos aquí”, afirmó.
Mano de obra
Sobre la disponibilidad de trabajadores para el campo, Benítez indicó que la mano de obra “se hace escasa y cada día es más costosa”, por lo que consideró necesario continuar impulsando la mecanización y la automatización.
Para enfrentar la escasez de trabajadores, Benítez también planteó crear condiciones que incentiven a las personas a permanecer en las zonas rurales. Entre las medidas que mencionó están los programas de viviendas económicas rurales y mejores salarios. Además, consideró que la incorporación de tecnología puede motivar a los jóvenes a trabajar en el campo.












