La Federación Dominicana de Comerciantes (FDC) reclamó a la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) una mayor fiscalización de los comercios de capital chino que operan en República Dominicana, al considerar que estos establecimientos representan una competencia desleal para los negocios formales.
El planteamiento fue realizado por su presidente, Iván García, durante un encuentro empresarial organizado por la Unión Nacional de Empresarios (UNE), donde el director de la DGII, Pedro Porfirio Urrutia, dictó la conferencia “Cumplimiento Tributario y Facilitación del Comercio”. La actividad tuvo lugar en el hotel Intercontinental Santo Domingo.
García afirmó que desde 2018 esa organización viene denunciando la situación y aseguró que existen más de 1,000 tiendas de capital chino diseminadas en distintos puntos del país. “Cuando escuchamos hablar de que la DGII quiere incrementar sus ingresos, entendemos que sería más fácil para la DGII salir a fiscalizar estas más de 1,000 tiendas en todo el país”, sostuvo.
García afirmó que, según estimaciones del sector, la evasión atribuida a estos comercios supera los RD$80,000 millones anuales. “Entonces, ir a pescar a una pecera es muy fácil”, expresó, al cuestionar que los comerciantes que tradicionalmente cumplen con sus obligaciones tributarias sean sometidos a una mayor presión fiscal mientras, según su denuncia, otros establecimientos no reciben el mismo nivel de fiscalización.
Valoración de mercancías
El dirigente comercial también cuestionó las diferencias que, según afirmó, existen en la declaración del valor de mercancías importadas ante las autoridades aduaneras. Aseguró que mientras comerciantes locales declaran determinados productos por valores superiores, algunos importadores chinos los declararían por montos considerablemente menores, situación que, a su juicio, profundiza la competencia desleal. “Los miembros de la Federación Dominicana de Comerciantes esta mercancía la declaramos a 50 dólares y los chinos la declaran a cinco, y como quiera le permiten ese precio de cinco”, afirmó.
En ese sentido, solicitó a la DGII y a la Dirección General de Aduanas (DGA) reforzar la fiscalización y supervisión de estos establecimientos. “Nuestra solicitud a don Pedro Porfirio Urrutia y su equipo de la DGII es que salgan a fiscalizar las tiendas de los chinos”, manifestó.
Cierre de negocios
García sostuvo que la expansión de estos comercios ha tenido un impacto directo en establecimientos tradicionales y citó como ejemplo la avenida Duarte y sectores de su entorno, donde, según dijo, la Federación Dominicana de Comerciantes tenía 91 miembros y actualmente solo permanecen siete. “Han desaparecido 84 comercios afiliados a la Federación Dominicana de Comerciantes”, afirmó.
También señaló situaciones similares en otras provincias. Citó el caso de Santiago, donde aseguró que negocios tradicionalmente pertenecientes a comerciantes árabes, turcos y dominicanos han sido desplazados por establecimientos chinos en zonas comerciales como el centro histórico. Asimismo, mencionó a Moca, donde, según afirmó, una asociación de dueños de tiendas que contaba con 33 miembros actualmente solo tiene cinco.
“Es en todo el país que están ocurriendo estos cierres del comercio por la competencia desleal de los chinos”, sostuvo. El dirigente comercial consideró que las autoridades deben intervenir antes de que continúe aumentando el cierre de negocios y la pérdida de empleos formales. “Las autoridades no pueden permitir que se pierdan empleos de calidad como los que nosotros ofrecemos”, expresó.
Facturación electrónica
Otro de los puntos planteados por García fue la aplicación de las obligaciones relacionadas con la facturación electrónica y otros mecanismos de control fiscal. Afirmó que los comerciantes formales han tenido que realizar inversiones para adecuarse a las exigencias tributarias, mientras que, según su denuncia, algunos comercios chinos no contarían con herramientas como facturación electrónica o impresoras fiscales. “Nosotros sí debemos tener de todo y ellos no tienen nada”, afirmó.
García también sostuvo que los comercios chinos realizan ventas por más de RD$1,000 millones diarios en conjunto y cuestionó que, según su percepción, estos establecimientos no estarían tributando proporcionalmente al volumen de sus operaciones. “Son los más grandes evasores que hay en República Dominicana”, concluyó.










