El petróleo intermedio de Texas (WTI, por sus siglas en inglés) bajaba un 2.63% este jueves, hasta US$99.74 el barril. A las 09:00 hora local (13.00 GMT), los contratos de futuros del WTI para el mes de octubre, los de referencia en Estados Unidos, restaban US$2.69 respecto al cierre anterior.
El mercado del crudo reaccionó a la baja después de informaciones que apuntan a que Arabia Saudí había ofrecido cargamentos adicionales de crudo a través de Omán.
Los inversores estadounidenses observaban con preocupación la evolución del oleoducto Este-Oeste, cerrado temporalmente por Arabia Saudí tras un ataque con drones lanzado desde Irak.
Además, el movimiento coincide con la decisión de la Reserva Federal (Fed) de elevar en un cuarto de punto los tipos de interés, a una horquilla entre el 3.75% y el 4%.
La subida, la primera desde julio de 2023, llega después de meses con los precios del crudo disparados, la persistencia de una inflación elevada y el rápido crecimiento del empleo en Estados Unidos.
Eric Winograd, economista jefe para EE.UU. de AllianceBernstein, aseguró en un informe que el banco central podría verse obligado a seguir subiendo el precio del dinero si el del crudo no baja.
“En la medida en que los precios del petróleo se mantengan elevados y se trasladen a los precios generales, la Fed podría verse obligada a subir los tipos más de lo que se espera actualmente”, apuntó Winograd.









