Saber qué datos tiene una organización, quién es responsable de ellos, si son correctos y si se puede confiar en esa información cuando más se necesita son elementos fundamentales para una adecuada gestión del riesgo, explicó Ana Tavárez, directora de Data y Analítica del Grupo Humano.
La ejecutiva señaló que el gobierno de datos permite establecer reglas claras sobre la información que manejan las instituciones, desde quién es responsable de cada dato hasta cómo se garantiza su calidad, actualización, seguridad y disponibilidad para la toma de decisiones.
Tavarez ofreció estas declaraciones durante su participación en la IV Jornada Anual de Riesgos, organizada por el Club de Gestión de Riesgos de la República Dominicana. La ejecutiva destacó cuatro elementos fundamentales del gobierno de datos: propiedad, calidad, trazabilidad y acceso y control. Explicó que cada dato debe tener un responsable identificado, ser correcto y estar actualizado, además de permitir conocer su origen y llegar a la persona adecuada cuando sea necesario.
Indicó que esta gestión no corresponde únicamente al área de tecnología, sino que también forma parte de la gestión de riesgos de las organizaciones. Como ejemplo, citó la pandemia de covid-19, cuando las instituciones que contaban con información organizada pudieron reaccionar con mayor rapidez ante la crisis y tomar decisiones más allá de las medidas adoptadas por los reguladores. “La resiliencia no es tener el dato perfecto necesariamente, sino tener la capacidad de encontrar, confiar y combinar la información rápidamente”, sostuvo.
Inteligencia artificial
Tavárez planteó que el siguiente paso es pasar del gobierno de los datos al gobierno de las decisiones, debido al crecimiento de la inteligencia artificial y los modelos predictivos. Explicó que estas herramientas pueden tomar o influir en decisiones sobre los clientes, por lo que deben contar con responsables, procesos de validación y supervisión humana.
En Grupo Humano, señaló, cuentan con un inventario de modelos que incluye sus responsables, retorno y métricas, lo que permite detectar cambios en su desempeño y tomar acciones. “La inteligencia artificial es todo cerebro, pero no corazón. Ese corazón es lo que nosotros ponemos en la mesa”, afirmó.
Tavárez llamó a las organizaciones a identificar sus datos críticos y preguntarse quién es responsable de ellos y si pueden confiar en la información que utilizan para tomar decisiones.





