La violencia de género hiere a toda la sociedad y destruye familias, pero los centros de salud tienen un rol clave para evitar desenlaces fatales. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre el 70 % y el 80% de las víctimas de feminicidio o de intentos letales acudieron a una consulta médica antes del ataque, mientras que el 42 % lo hizo en el mismo año de su muerte. Esto convierte al sector sanitario en el escenario más determinante para detectar el peligro a tiempo y salvar vidas.
Al respecto, la ministra de la Mujer, Gloria Reyes, informó en una entrevista concedida a elDinero que el principal reto es fortalecer la capacidad del sistema de salud dominicano para reconocer las señales de violencia, incluso cuando una mujer no llega al establecimiento identificándose como víctima. Por tanto, entiende que la articulación entre las distintas instituciones vinculadas a este tema es fundamental.
“Un hematoma recurrente, lesiones que no corresponden con la explicación ofrecida, señales de violencia sexual o determinados indicadores emocionales pueden representar una oportunidad para una detección temprana. Para eso necesitamos personal sensibilizado y capacitado, pero también procedimientos claros que indiquen qué hacer después de identificar una señal de alerta”, expresó Reyes.
Subrayó que urge fortalecer la coordinación entre el sistema de salud, el sistema de justicia, el Ministerio de la Mujer y demás instituciones vinculadas a la protección de las mujeres, con el objetivo de identificar situaciones de violencia de género antes de que las víctimas lleguen a una fiscalía o soliciten ayuda formal.
La funcionaria explicó que, desde el Gabinete de las Mujeres, Adolescentes y Niñas, se impulsa una estrategia orientada a convertir las emergencias hospitalarias en una puerta de entrada para la protección integral de las mujeres en situación de riesgo.
“Trabajamos para articular y fortalecer la coordinación entre las instituciones, porque el sistema de salud puede tener contacto con una mujer en situación de violencia mucho antes de que ella acuda a una fiscalía o solicite formalmente protección. Ese contacto puede convertirse en una oportunidad para detectar el riesgo y activar una intervención”, expresó Reyes.
Plan para anticipar el riesgo
Como parte de esta estrategia, el Gabinete aprobó el Plan Estratégico por una Vida Libre de Violencia, que contempla la creación de mesas técnicas junto con el Ministerio de Salud Pública y el Servicio Nacional de Salud (SNS) para implementar protocolos de tamizaje, estandarizar registros y fortalecer la capacitación continua del personal sanitario.
Además, se concretó la interconexión entre la Central de Emergencias 9-1-1 y la Línea Vida *212, lo que permite una respuesta coordinada con la Procuraduría General de la República (PGR), el Ministerio de Interior y Policía y el Ministerio de la Mujer.
Reyes sostuvo que el objetivo es evolucionar hacia un modelo preventivo capaz de identificar riesgos antes de que ocurran hechos de mayor gravedad.
“Tenemos que dar un paso adicional: pasar de un sistema que principalmente responde después de una agresión a uno con mayor capacidad para identificar el riesgo antes de que la violencia escale. (…) Y hay un principio que debe atravesar toda la respuesta: atender sin revictimizar. Una mujer que busca atención médica debe encontrar un espacio seguro, confidencial y respetuoso”, puntualizó Reyes durante la entrevista para el reportaje “Del hospital a los tribunales: las grietas del sistema sanitario ante la violencia de género en RD”, publicado en septiembre de 2026.
La necesidad de fortalecer la respuesta institucional se refleja en los datos de los organismos de emergencia y justicia. Entre 2021 y julio de 2026, el Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1 gestionó 308,462 llamadas relacionadas con violencia doméstica, 183,049 por violencia contra la mujer y 22,649 asistencias prehospitalarias por violencia de género.
Por su parte, el informe Violencia de Género 2025 de la Procuraduría General de la República indica que la violencia intrafamiliar representó el 52.57 % de las denuncias registradas, seguida de la violencia de género, con un 34.55 %, y de los delitos sexuales, con un 12.88 %. El documento también señala que la mayor incidencia se concentra entre personas de 18 a 34 años y que durante 2025 se emitieron, en promedio, 3,045 órdenes de protección cada mes.
La propuesta de Gloria Reyes busca aprovechar el contacto temprano que tienen los centros de salud con potenciales víctimas para activar mecanismos de protección oportunos, fortalecer la coordinación institucional y reducir el riesgo de que los casos de violencia escalen hasta convertirse en feminicidios u otras agresiones graves.





