Un problema financiero, operativo o reputacional en una de las empresas que forman parte de un conglomerado puede terminar generando pérdidas y afectar a otras compañías del mismo grupo, aunque la entidad donde se origine tenga una participación pequeña en los resultados, explicó Hernán Enríquez, socio de Management Solutions.
El especialista señaló que las empresas vinculadas mantienen relaciones financieras, tecnológicas y operativas que pueden hacer que un problema trascienda de una compañía a otra. Por esta razón, consideró necesario que los grupos empresariales analicen sus riesgos de manera conjunta y no únicamente por empresa.
Enríquez ofreció estas declaraciones durante su participación en la IV Jornada Anual de Riesgos, organizada por el Club de Gestión de Riesgos de la República Dominicana.
Entre los principales riesgos que deben vigilar los conglomerados citó el contagio, la concentración y las decisiones estratégicas. En el caso del contagio, explicó que situaciones como fraudes, conflictos de intereses, problemas financieros o casos de lavado de activos pueden afectar no solo a la empresa involucrada, sino también la reputación y las finanzas de todo el grupo.
El experto también advirtió que mover un riesgo de una empresa a otra dentro del mismo conglomerado no significa que este desaparezca. Por ejemplo, una operación financiera entre compañías relacionadas puede trasladar la exposición, pero el riesgo continúa estando dentro del grupo.
En cuanto a la concentración, señaló que esta puede producirse cuando varias empresas mantienen una exposición importante frente a un mismo sector, proveedor, tipo de activo o grupo de clientes. Una situación adversa en cualquiera de estos puntos podría tener efectos sobre varias compañías al mismo tiempo.
Ante estos escenarios, Enríquez planteó la importancia de establecer límites para las operaciones entre empresas relacionadas, contar con planes para mantener las operaciones ante una crisis y disponer de alternativas de liquidez y recuperación.
“El riesgo del grupo no es la suma del riesgo de cada entidad”, sostuvo Enríquez, al destacar que las empresas deben identificar las conexiones que existen dentro del conglomerado y evaluar cómo un problema en una de ellas podría repercutir en las demás.




