Guardar dinero no necesariamente significa dejarlo inmóvil. Para quienes cuentan con unos ahorros que no necesitan utilizar de inmediato, los certificados financieros representan una alternativa para colocar esos recursos durante un período determinado y obtener un rendimiento.
Un certificado financiero es un producto mediante el cual una persona deposita una cantidad de dinero en una entidad financiera por un plazo previamente establecido, a cambio de una tasa de interés. Al llegar la fecha de vencimiento, el cliente mantiene su capital y los intereses generados son ganancia, de acuerdo con las condiciones pactadas.
A diferencia de una cuenta de ahorro destinada al uso cotidiano, el certificado está diseñado para mantener los fondos colocados durante un período específico. Por esta razón, antes de contratarlo es importante conocer el plazo, la tasa de interés, el monto mínimo requerido y las condiciones establecidas para retirar el dinero antes de la fecha de vencimiento.
El interés adquirido puede ser simple o compuesto. El simple es cuando se recibe el pago de los intereses en forma separad al valor del certificado; el compuesto se va agregando al valor del certificado, por lo que el rendimiento se torna más elevado, aunque son poder usarlo mientras dura la vigencia del certificado.
Una persona que dispone de RD$100,000 y no necesita utilizar ese dinero durante un período determinado puede evaluar la posibilidad de colocarlo en un certificado financiero. El rendimiento que obtendría dependerá de la tasa ofrecida por la entidad y del tiempo durante el cual permanezcan depositados los recursos. En República Dominicana, al interés recibido se le descuenta una décima parte que corresponde al impuesto que aplica el Gobierno sobre ese rendimiento.
Los certificados pueden utilizarse para diferentes objetivos de ahorro, como reunir dinero para una compra futura, crear un fondo para una meta específica o simplemente buscar un rendimiento líquido disponible sobre un capital que no será utilizado de inmediato.
Sin embargo, no todos los certificados ofrecen las mismas condiciones. Las tasas, los plazos, los montos mínimos y las modalidades de pago de los intereses pueden variar entre las entidades financieras, por lo que comparar las características de cada producto permite conocer cuánto puede generar el dinero y bajo cuáles condiciones.
Antes de colocar el dinero
Entre los aspectos que conviene revisar antes de contratar un certificado financiero están:
- Tasa de interés: determina el rendimiento que generará el dinero.
- Plazo: establece durante cuánto tiempo permanecerán colocados los fondos.
- Monto mínimo: cantidad requerida para abrir el certificado.
- Pago de intereses: cuándo y cómo se entregan los rendimientos.
- Renovación: qué ocurre cuando llega la fecha de vencimiento.
- Cancelación anticipada: condiciones aplicables si el cliente necesita retirar el dinero antes del plazo acordado.
En términos sencillos, un certificado financiero permite convertir un ahorro que no será utilizado de inmediato en un recurso que puede generar intereses durante el período acordado con la entidad financiera.










