Grupo Eulen en República Dominicana destacó que el mercado laboral dominicano refleja señales de reconfiguración estructural en pleno periodo de expansión económica, impulsado por un crecimiento acumulado del indicador mensual de actividad económica (IMAE) de 4.5% entre enero y agosto de 2026.
La empresa de servicios generales resaltó que la informalidad laboral se ha reducido, tras destacar que el más reciente informe de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT) del Banco Central (BCRD) reveló que, de los 147,456 nuevos ocupados netos generados de manera interanual al segundo trimestre, el 50.7% correspondió a empleos formales (74,794 puestos de trabajo regulados).
Este incremento redujo la tasa de informalidad total al 53.8%, situándose por debajo de su promedio histórico de 56.7% registrado desde 2014. En este escenario de transición, Grupo Eulen señaló que el sector de los servicios integrales corporativos y la subcontratación formal están emergiendo como catalizadores estratégicos indispensables para consolidar la formalización del empleo operativo en las principales regiones de desarrollo nacional.
De acuerdo con un análisis del área de Gestión Humana y Operaciones del Grupo Eulen en República Dominicana, empresa con cerca de 2,200 colaboradores en el país, señaló que la contratación de servicios de soporte tercerizados responde a una estricta estrategia de cumplimiento normativo y mitigación de riesgos legales y reputacionales.
“El aumento del empleo formal en las ramas productivas coincide con una rigidez de supervisión institucional y con las exigencias internacionales de criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG)”, explicó la gerente general Eilin Díaz.
Los datos del sector indican que cerca del 40% de la demanda de servicios auxiliares avanzados proviene de multinacionales estadounidenses y europeas instaladas bajo el régimen de zonas francas (actividad que creció un 7.8% en el IMAE) o en el sector logístico.
“Estas corporaciones requieren que toda su cadena de suministro garantice el cumplimiento estricto del Reglamento 522-06 de Seguridad y Salud en el Trabajo, el pago regular de la Seguridad Social y la correcta aplicación de los nuevos techos del salario mínimo nominal indexados en el sector privado”, apunta Díaz.
Afirmó que la evolución de los datos oficiales también refleja un desplazamiento de la demanda de mano de obra técnica y operativa. Argumentó que, mientras el sector de hoteles, bares y restaurantes mantiene un crecimiento del 4.6% en su valor agregado, la necesidad de servicios de mantenimiento de alta ingeniería, seguridad electrónica y gestión ambiental sostenible se ha trasladado con fuerza hacia la región Este (Bávaro/Punta Cana) y la región Norte (Santiago).
Según Díaz, la tecnificación de estas labores de soporte no solo resguarda la continuidad del negocio para las empresas contratantes en momentos de alta volatilidad operativa, sino que dignifica la base laboral.
“Al transformar puestos tradicionalmente informales o temporales en plazas fijas, con acceso a esquemas de capacitación técnica continua y equidad de género en áreas de supervisión, la tercerización formal actúa como un amortiguador institucional que absorbe mano de obra calificada y acelera la sostenibilidad del mercado de trabajo dominicano”, concluye.












