La experiencia de Taiwán en la industria textil y de confección podría aprovecharse para impulsar la manufactura y generar empleos en Haití, planteó Fernando Capellán, presidente y director de la Compañía de Desarrollo Industrial (Codevi).
Durante el 41.º período de sesiones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), celebrado en Santiago, el empresario propuso identificar qué tipo de cooperación se solicitaría a Taiwán y concentrar los esfuerzos en oportunidades concretas de inversión.
Capellán señaló que Taiwán mantiene una industria de exportación textil y de confección que, según su exposición, mueve alrededor de US$7,000 millones. A partir de esa experiencia, consideró que el país asiático podría contribuir al desarrollo de actividades manufactureras en Haití.
“Taiwán en el mundo del textil y de la confección” representa una oportunidad para el país vecino, sostuvo el empresario al referirse a la capacidad industrial taiwanesa.
Capellán insistió en que la propuesta no debe fundamentarse en la caridad, sino en la posibilidad de establecer negocios rentables que permitan crear puestos de trabajo y ampliar la producción haitiana.
También mencionó a Brasil y otras naciones entre los países que podrían participar en iniciativas de cooperación vinculadas con sus propios intereses económicos.
El empresario sostuvo que Haití necesita identificar medidas para facilitar el desarrollo de la manufactura y crear condiciones que permitan atraer empresas.
A su juicio, el establecimiento de nuevas operaciones industriales podría contribuir a ampliar el empleo y fortalecer la actividad económica del país.
Capellán también vinculó estas posibilidades con la necesidad de una planificación estratégica entre los Gobiernos y el sector privado, de modo que las iniciativas de inversión respondan a prioridades definidas y tengan continuidad.






