La contención de la migración indocumentada desde Haití hacia República Dominicana requiere un cambio radical de estrategia, ya que los controles migratorios tradicionales fracasan debido a la ineficacia y corrupción de los agentes fronterizos.
Mientras las patrullas fallen en su labor de vigilancia, cualquier barrera física será insuficiente. Por ello, la solución más sostenible radica en la propuesta de Fernando Capellán, presidente del Grupo M y Codevi, quien afirma que el desarrollo industrial en la zona es la mejor “frontera” posible.
Crear empleos formales, infraestructura y oportunidades económicas del lado haitiano estabiliza a la población en su territorio, disminuyendo la necesidad de emigrar. Una profunda reforma en los cuerpos de seguridad junto con una fuerte inversión fronteriza que fomente el empleo sustituirá la ineficacia actual por una barrera económica real.




