El informe de un organismo de Naciones Unidas donde se da cuenta de que municiones de instituciones castrenses dominicanas han sido suministradas a pandillas terroristas de Haití no puede ser respondido con con un simple comunicado del Ministerio de Defensa dando cuenta de que investigará, no la veracidad de la denuncia, que es real, sino las circunstancias en que llegaron esos pertrechos a Haití.
No hay que olvidad que, mediante decreto, el presidente Luis Abinader, declaró terroristas a los pandilleros haitianos.
Entonces, resulta muy cuesta arriba que sean las fuerzas armadas dominicanas las que estén armando a esas pandillas. Ya antes se había denunciado que desde la Policía Nacional también estaban traficando armas hacia la vecina república.
El Estados dominicano y el propio Presidente de la República están comprometidos con esta denuncia y la respuesta debe ser contundente. Eso es un escándalo internacional.




