En su ya acostumbrada reunión de los lunes con algunos comunicadores, el presidente Luis Abinader habló sobre el impacto de la guerra en Medio Oriente sobre el recurso petróleo y de manera especial el derivado gasoil, cuyo precio se ha disparado a niveles nunca vistos, debido a las limitaciones en refinación, por la destrucción de refinerías en medio del conflicto.
De ahí que, los precios de los derivados del petróleo están subiendo más que el propio crudo. Entonces, dada esa situación, el presidente Abinader ha advertido sobre la necesidad de tomar medidas que ampliarían el costo de esos bienes sobre los bolsillos de los consumidores.
La política de subsidios estatales sigue, pero, aparentemente, las limitaciones económicas del Gobierno obligarán a transferir más de esos costos a la gente, lo cuan indica que “vienen más ajustes”, no solo en los precios de los combustibles; también en bienes de consumo sobre los que esos hidrocarburos inciden.







