Para aprovechar las oportunidades comerciales entre República Dominicana y Haití, es necesario fortalecer las relaciones entre ambos países mediante mecanismos de regularización laboral, cooperación institucional e iniciativas económicas que permitan impulsar nuevos negocios, afirmó el empresario Fernando Capellán, fundador de la Compañía de Desarrollo Industrial (Codevi).
Capellán sostuvo que la situación haitiana debe abordarse con pragmatismo y una visión estratégica, al considerar que una relación mejor organizada podría generar beneficios económicos para ambos lados de la isla.
A su juicio, existe un amplio margen para desarrollar proyectos conjuntos en áreas como las finanzas, la energía, la reforestación, el comercio y la logística, aunque reconoció que se trata de asuntos controversiales que no siempre encuentran espacio en el debate público. “Yo realmente, por la experiencia que tengo allá, no tengo ningún miedo en tocar el tema y sugerir lo que yo creo, basado en mi experiencia, de qué hay que hacer”, expresó durante su participación en el podcast Pesos Pesados.
Con más de 40 años de experiencia en la industria textil y 24 años de operaciones en Haití, el empresario sugirió establecer un sistema de identificación biométrica y permisos laborales temporales para los ciudadanos haitianos que trabajan en República Dominicana, con el propósito de formalizar una actividad presente en sectores importantes de la economía.
Explicó que el mecanismo podría incluir la toma de fotografías y huellas dactilares para emitir un documento que permita a los trabajadores permanecer legalmente en el país durante un período determinado, sujeto a las condiciones establecidas para su contratación y renovación. Capellán aclaró que su propuesta no implica otorgar la nacionalidad dominicana ni modificar automáticamente el estatus migratorio de los trabajadores, sino establecer un mecanismo de regulación laboral.
“Lo único que se ha dicho es: regulémoslos para que siga funcionando lo que de manera informal han estado trabajando”, afirmó. En ese sentido, advirtió que la eliminación abrupta de esa mano de obra tendría consecuencias para actividades como la construcción y la agricultura, por lo que consideró necesario diseñar un plan estratégico que permita organizar la demanda laboral y, a largo plazo, incorporar procesos de automatización y mecanización.
Al referirse a la experiencia empresarial en la frontera, Capellán destacó el papel de las zonas francas y las operaciones logísticas que conectan a República Dominicana con Haití. Explicó que las actividades industriales y comerciales generan empleos, movimiento de mercancías, demanda de transporte y consumo de bienes y servicios en territorio dominicano.
Empleos en la frontera
Al explicar la dimensión de sus operaciones, Capellán indicó que el parque industrial Codevi emplea aproximadamente a 18,000 trabajadores haitianos y cuenta con alrededor de 1,500 empleados dominicanos y de otras nacionalidades que cruzan diariamente para trabajar en Haití. Según explicó, estas operaciones contribuyen a generar ingresos para miles de familias y fomentan hábitos de formación, disciplina y organización laboral.
El empresario sostuvo que el desarrollo industrial en la frontera puede beneficiar a ambos países, al generar empleos en Haití y, al mismo tiempo, dinamizar el comercio y la demanda de servicios dominicanos.
Propone impulsar puertos secos y zonas francas
Como parte de las oportunidades de desarrollo fronterizo, el empresario mencionó la promoción de puertos secos y la expansión de zonas francas en Dajabón y otras localidades. Explicó que los puertos secos permiten organizar el movimiento de mercancías y realizar procedimientos aduaneros en instalaciones terrestres, facilitando el intercambio comercial entre territorios.
Asimismo, indicó que existen otros puntos fronterizos con potencial para desarrollar proyectos industriales similares a Codevi, con el respaldo de organismos internacionales interesados en impulsar iniciativas de este tipo. Para Capellán, una mayor formalización del comercio y de las operaciones logísticas contribuiría a mejorar la eficiencia, ampliar las oportunidades de inversión y reducir los riesgos asociados con las actividades informales.











