[dropcap]H[/dropcap]ace mucho tiempo que el peso no parece ser la moneda de curso legal en República Dominicana. Los supermercados se han encargado de cambiar las reglas. Y no hay duda. Las mentas de guardia y las Halls, así como las cajas de fósforos han pasado a ser los favoritos para suplir el cambio o la famosa “devuelta”.
Para decirlo de manera elegante, aquí hay varias inobservancias a la Constitución: se sustituye la moneda de curso legal, que es el peso dominicano; se redondea en perjuicio muchas veces del consumidor, se quita el derecho a la libre elección de quien consume y, no menos grave, le devuelven con producto por cuyo costo el establecimiento también obtiene utilidad o ganancia.
De la única manera que esto sería legal, y no necesariamente se estaría recurriendo al trueque, es si a un cliente le aceptan cualquiera de estas mercancías como moneda o medio de pago. ¿Se imagina usted llegar con una funda de mentas a pagar?





