Ya lo dijo el canciller dominicano Roberto Álvarez ante Naciones Unidas: Los dominicanos nunca hemos sido los causantes de ninguna situación humanitaria, económica o de inseguridad en Haití. Sin embargo, hemos enfrentado esa crisis, por décadas, prácticamente solos.
El ministro de Relaciones Exteriores ha actuado correctamente, por instrucción obvia del presidente Luis Abinader, al llevar la voz cantante del país ante la comunidad internacional ante la crisis humanitaria que padece Haití.
Nadie puede negar que la vecina nación necesita ayuda más allá que una simple fuerza militar especial de apenas 600 hombres, como es ahora, sino que realmente debe haber una intervención real de sectores clave, tales como seguridad, educación, infraestructura, institucional, comercio, salud y relaciones internacionales. ¡Urgente!











