El presidente Luis Abinader se vio obligado a retirar el Proyecto de Ley de Modernización Fiscal, pues, según admite el mismo Gobierno, las condiciones sociales indicaban claramente que no había consenso. Aunque las autoridades hicieron una magnífica presentación ante el país, lo cierto es que la reacción no estuvo ni cerca de lo que esperaban.
Ahora es necesario mirar hacia otra estrategia. Diversos sectores, los cuales aún entienden la necesidad de elaborar un proyecto de reforma fiscal de consenso, que responda a la realidad de República Dominicana y que ayude realmente a fortalecer las finanzas públicas, sin afectar la competitividad de los sectores productivos, entienden que es tiempo de mirar hacia la evasión, pero sin olvidar a los evasores.
El Presidente lo dijo muy claro: quien cobra un impuesto a los consumidores, pero luego no lo transfiere al fisco comete un robo, lo que deja bien claro cuál es la actitud del jefe de Estado ante quienes cometen este delito. Y en este caso es doble: robo a los contribuyentes y, de igual manera, un despojo de ingresos al Estado, con lo cual se podría disminuir el peso del déficit en las finanzas públicas y ejecutar obras de infraestructuras que son vitales para garantizar el desarrollo económico y social de los dominicanos.
Economistas consultados por este medio, con diferentes enfoques respecto a la forma en que debe enfrentarse el déficit, coinciden en que es necesario dirigir los cañones hacia el combate de la evasión. Esto, por supuesto, también debe verse como una señal clara de lo que debe mostrar el Gobierno a los contribuyentes para generar confianza de cara a una reforma 2.0, ya que en algún momento ese tema habrá de ser tratado.
Atacar la evasión y a los evasores debe ser una decisión de Estado, independientemente de la autoridad que esté en el Gobierno. El país debe estar primero, ya que una vez un funcionario es un servidor público está obligado a poner los intereses particulares en un segundo plano, ya que República Dominicana es la que tiene que colocar en primera fila. Abinader dijo que con el apoyo de la población todo, pero sin apoyo nada.
No será fácil resolver cada uno de los problemas o retos que tiene República Dominicana mientras siga esté entre los países con menor recaudación de impuestos y con uno de los gastos públicos más bajos de América Latina.
La aplicación de macanismos contra la evasión fiscal, al parecer, debe ser el enfoque. ¿Quiénes podrían oponerse?






