[dropcap]E[/dropcap]ntre cánticos védicos y con pies descalzos, más de 600 personas se dieron cita en el salón Independencia del Ministerio de Defensa para celebrar el Día Internacional del Yoga, en una atmósfera de relajación que se hacía sentir hasta en los pasillos del edificio.
La actividad estuvo encabezada por Namgyak Tsewang, embajador de la India en Cuba y concurrente para República Dominicana y Haití, y contó con la presencia del cónsul honorario de esa nación en el país, Campos de Moya, así como de representantes de distintas escuelas de yoga.
Por tercer año consecutivo el país participa de esta fiesta internacional que se realiza con la finalidad de concienciar a la población de los beneficios de esta práctica como un camino hacia la paz mundial y espiritual.

El Día Internacional del Yoga fue instituido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), mediante la resolución 69/131, adoptada el 11 de diciembre de 2014, que proclamó el 21 de junio como la fecha oficial para esta celebración.
Mediante la resolución, la ONU invita a todos sus Estados miembros y observadores, así como a las organizaciones internacionales y regionales, a “observar el Día Internacional de manera apropiada y de conformidad con las prioridades nacionales, a fin de concienciar sobre los beneficios que reporta practicar el yoga”.

Durante la actividad realizada en el país se llevó a cabo una meditación guiada, con intención de sanación y paz mundial, unos cantos védicos realizados por la organización Sathya Sai Baba que hizo sentir el sonido armónico que invitaba a la relajación espiritual.
Como parte de su discurso de apertura, el embajador Tsewang destacó que el yoga no es simplemente un sistema de ejercicios físicos. También es, recordó, un enfoque holístico para completar el bienestar. Su filosofía y la práctica inherente representan el logro de la paz, la armonía interna y externa, y la felicidad.
El yoga es una actividad practicada por personas de diferentes edades, procedencia y estatus social.







