El futuro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) se encuentra en una débil posición debido, de acuerdo con la prensa mexicana, principalmente a los reclamos prácticamente inaceptables hechos por Estados Unidos a México y a la incapacidad de este país para atraer a Canadá y formar un frente común.
Así lo han indicado, entre otros el diario Excélsior y la agencia am.com.mx, que han señalado la incertidumbre que reina entre la delegación mexicana que negocia en Washington el TLCAN.
Excélsior conversó vía telefónica desde Washington con la senadora Dolores Padierna, parte del grupo que acompaña al equipo de negociadores, quien relató que el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo explicó a sus compatriotas que “la negociación con Estados Unidos es de enfrentamiento, es difícil y no hay nada seguro”.
Detalló que el gobierno de Trump, que propuso medidas contra la corrupción, exige otros puntos que sí son imposibles para México, como impedir que se compren materias primas a naciones ajenas al acuerdo trilateral, con lo cual no podrá adquirirse ni hilos a otros países.
También dijo que Guajardo les mencionó que México y Canadá hicieron un frente en materia laboral para arrinconar a EU, sin buenos resultados.
Juan Pablo Castañón, presidente del grupo empresarial que también está con los negociadores, dijo también a Excélsior que impulsan una agenda que propicie mayor comercio, pero que rechace homologar salarios, como pide Washington. Aclaró que, junto con sus pares de EU y Canadá, defenderán que el sector automotriz se quede como está.
En materia agropecuaria, la investigadora de la UNAM Blanca Rubio propuso que dicho sector sea retirado del TLC.
Legisladores que acompañan a la delegación mexicana afirman que la primera reunión fue complicada; Guajardo asevera que Estados Unidos está en un plan intransigente.
La posición irreductible de Estados Unidos coloca en una situación difícil el futuro del Tratado de Libre Comercio, porque planteó al menos cinco puntos que no son transitables para México, como el contenido nacional en las reglas de origen y la eliminación de los mecanismos de solución de controversias, explicó Guajardo, a la delegación de senadores que acompañan a la delegación.
“La primera reunión fue una negociación sumamente complicada, que se mueve en el ámbito trilateral y bilateral, donde en el ámbito trilateral a veces Canadá apoya, no del todo, y más bien la negociación bilateral con Estados Unidos es de enfrentamiento; es de confrontación y es una situación difícil”, dijo Padierna.
“Prohibirle a los textileros mexicanos o a los productores de ropa de México, a las marcas mexicanas de ropa, imponerles esta fórmula, sería ponerlos en la elevación de costos, porque México está importando insumos, materia prima, hilo, seda y telas de otros países”, precisó la senadora.
Detalló que Ildefonso Guajardo les explicó a los senadores seis aspectos de preocupación que Estados Unidos planteó en la primera ronda de negociaciones: reglas de contenido nacional, eliminación del capítulo de resolución de controversias, propiedad intelectual protegida totalmente durante 12 años, reglas de origen para industria textil.
“Él (Ildefonso Guajardo) decía que estamos en tiempos muy difíciles, que el reto que tenemos en esta negociación es muy grande; se juega mucho en estas negociaciones y nos pedían al Legislativo estar junto a él. Él no quiere jugar a medias en solitario es una negociación de cuánto, no superficial, es una negociación real y necesitamos de todos”, dijo.
“Habló de que no va a ser fácil esta negociación, que Estados Unidos está en un plan intransigente y no hay nada seguro, la moneda ya está en el aire; cada quien llega con sus documentos, no hay un acuerdo discutido; no hay preacuerdo; no hay con antelación acuerdos que pudieran ellos ver cierta certidumbre, se avanzó en esos temas”, relató.
También dijo que el secretario de Economía les informó que México y Canadá “en el tema laboral hicieron un frente para arrinconar a EU, para obligarlo a que se comprometa a firmar los instrumentos internacionales; en particular el acuerdo 169, de la Organización Internacional de Trabajo”, pero no tuvieron el resultado que esperaban.
Añadió que si la situación trilateral es poco alentadora, “en la mesa bilateral México-Estados Unidos las cosas están peor; las posiciones están muy confrontadas, porque se busca que México acceda a la solución de controversias”.
Mientras am.com.mx refiere que el tema de los derechos laborales es uno de los talones de Áquiles de México en las negociaciones del Tratado de Libre Comercio (TLC).
Existen malas prácticas de outsourcing, las cuales contradicen los principios que se discutirán entre los países que lo conforman.
En México, se estima que hay 900 empresas que ofrecen tercerización de personal y de éstas únicamente 100 están registradas ante el IMSS, de las cuales sólo 40 pagan todos los impuestos conforme a la ley, según la Asociación Mexicana de Empresas de Capital Humano.
La Asociación explicó a am.com.mx que un ejemplo más común de evasión es la contratación de personal por honorarios, con lo cual no se pagan ni Seguro Social ni el Infonavit.
Además de que el patrón no tiene la obligación de liquidar a los empleados.
Otro ejemplo es dar altas y bajas constantes del mismo trabajador ante el IMSS, aunque sigan trabajando. Mientras están en el periodo de baja, el IMSS mantiene sus derechos y así la empresa sólo paga la tercera parte de los meses en el año al Seguro.
Los objetivos dados a conocer por el Gobierno de Donald Trump, previo al inicio de la primera ronde de negociación del TLC, advierten que deben regir condiciones aceptables de trabajo con respecto a salarios mínimos, horas de trabajo y seguridad social.












