República Dominicana contaba, a agosto del año pasado, con 207 centros politécnicos que ofrecían educación en la modalidad Técnico Profesional para 27,462 alumnos que optan por enfocarse en una formación que ofrezca ventajas dentro del mercado laboral.
La “Guía de la educación y formación para el trabajo en República Dominicana” establece además que de 121 de los citados centros son públicos (58.45%) y 86 (41.55%) corresponden al sector privado o semioficial. El documento fue elaborado por los consultores Oliver Andrés Cruz Gómez y Ailín María Lockward Dargam para el Ministerio de Educación (Minerd) a través del proyecto de Cooperación Delegada UE/AECID de Acciones Complementarias del PAPSE II.
Además del Minerd, mantiene programas de acreditación y certificación el Ministerio de Educación y Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCyT) y el Instituto de Formación Técnico Profesional (Infotep). En abril de 2016 las tres entidades tenían 1,162 programas de formación: Infotep (109), Técnico Básico (39), Bachiller Técnico (33), Bachiller en Artes (4), Técnico Superior (106), Grado (528) y Postgrado (343).
El estudio señala, sin embargo, que “las tres instituciones rectoras trabajan de manera autónoma y emiten titulaciones que acreditan conocimientos y competencias adquiridas, pero no existen mecanismos de articulación eficaz entre los tres subsistemas que permita el progreso de las personas desde un enfoque de aprendizaje a lo largo de la vida”.
Indica que la descoordinación “hace que cada día se haga más latente la necesidad de un Sistema Nacional de Cualificaciones que permita que ocurra una vinculación mayor entre estas tres instituciones”.
“Es necesario que los sistemas oficiales de educación profesional se complementen. El contenido de un bachillerato técnico debe ser lo suficientemente estandarizado en cuanto a contenidos y calidad, que el estudiante egresado de los mismos pueda convalidar algo en el nivel Técnico Superior Universitario”, comenta Cruz Gómez.
El estudio señala que Santiago Rodríguez, Hermanas Mirabal y Montecristi no disponen de ningún centro politécnico público o privado. Además, que el 81.88% de los estudiantes cursaba un Bachillerato Técnico en una especialidad relacionada a Servicios. “Los dos bachilleratos con mayor población son Contabilidad y Finanzas con un 25.5%, seguidos por Informática con un 24.7%”.
Los varones, con 64.13%, superan a los inscritos en bachilleratos técnicos del sector Industrial, mientras las hembras dominan en Servicios (67%) y Agropecuario (51%).
“El sector empleador y la economía nacional en materia de emprendimientos para aumentar la competitividad y el empleo, hacen notorio la carencia de una oferta formativa y educativa adaptada a las necesidades de los sectores productivos y del desarrollo de la nación”, señala el informe.
Indica que distintos estudios evidencian la carencia de formación en carreras técnicas demandadas por sectores productivos, así como la aparición de plazas vacantes con dificultades para ser llenadas debido a la falta de egresados de “una oferta más adecuada”.
Desempleo juvenil
El Observatorio de Políticas Sociales para la Inclusión Social y Económica (Opsise), de la Vicepresidencia de la República, recoge datos del Banco Mundial que señalan que “la tasa de desempleo juvenil casi duplica la tasa nacional de desempleo”.
Para el promedio del quinquenio de 2010-2014, la tasa de desempleo nacional fue igual a un 15.3%, mientras que para el desempleo juvenil fue de un 29.8%. “Esto nos sugiere que existen considerables grados de desigualdad, además de limitaciones de acceso a trabajo por parte de la población joven económicamente activa”, indica.
Explica que las razones detrás de esas desigualdades pueden ser varias, incluyendo el nivel de educación o credenciales académicas logradas, la experiencia laboral, y la capacidad de la economía de generar nuevos puestos de trabajo.
En ese sentido, indica que, a 2015, los niveles educativos alcanzados como porcentaje de jóvenes desempleados eran: secundario (59%), primario (24%) y universitario (17%).
Sobre ese tema, el estudio realizado por Cruz Gómez y Lockward Dargam, plantea tomando en consideración informaciones del Banco Central, que “en los jóvenes de edades entre 15 y 19 años el desempleo es un 29.07% en hombres mientras que en las mujeres es mucho mayor con 54.41%”.
“En las edades entre 20 a 39, el desempleo se sitúa en un 9.09% en hombres mientras que en las mujeres esta cifra llega a 26.48%, lo cual sugiere que ellas son más vulnerables al desempleo que los hombres actualmente”, añade.
Actualización
A partir del 2011 la modalidad de técnico profesional recibe apoyo de organismos de cooperación bilateral para una revisión y actualización curricular que ha transformado una oferta de 33 especialidades de bachillerato técnico, “en una oferta innovadora estructurada en 17 familias profesionales y 2 niveles de cualificación, el Bachillerato Técnico y el Técnico Básico, integrada por un total de 75 títulos”, resalta el estudio “Guía de la educación y formación para el trabajo en República Dominicana”.
El consultor Oliver Andrés Cruz Gómez, coautor del estudio, entiende que la economía dominicana se enfoca en Servicios, razón por la que “la matriculación responde en gran medida a la empleabilidad real que ven los jóvenes y a lo novedoso de la oferta”.
Lamenta la carencia de “una política gubernamental que estimule a la matriculación en sectores productivos, siendo una pena que por ejemplo, la carrera de Agronomía, una carrera neurálgica para la producción de alimentos, aunque se ofrezcan becas, no refleje una tasa de crecimiento que valga la pena mencionar”.













