La Asociación Dominicana de Zonas Francas (Adozona) expresó sorpresa y preocupación por un estudio del Banco Mundial (BM) que califica como un “costo fiscal enorme” cada empleo creado por ese sector y que a la vez propone reformar o eliminar gradualmente las exenciones que se les otorgan.
Adozona declaró que el informe “Hacia un sistema tributario más eficiente” se aleja de la realidad, toda vez que establece que, supuestamente, el costo fiscal de creación de empleos de zonas francas es enorme.
“Asumiendo que este costo se establece en el capítulo de gasto tributario, incluido en el presupuesto de cada año, se puede observar que el atribuido a las zonas francas está sobredimensionado por cambios metodológicos en el cálculo del mismo, llegando a mostrar que los incentivos otorgados al sector habrían crecido un 1,029%, entre 2011 y 2018, lo cual no guarda relación con el crecimiento del sector durante ese período”, aseguró.
Asimismo, la entidad consideró que el informe entra en contradicción con el estudio presentado el año pasado por ese organismo, en el cual califica al país como un “reconocido caso exitoso de uso de zonas francas en las Américas”.
“Es importante destacar que el sector zonas francas ha logrado crear 50,529 nuevos empleos formales directos durante los años 2009-2016, para alcanzar un total de 163,147 empleos, lo cual equivale a 1 de cada 8 empleos formales creados en la República Dominicana durante ese mismo período”, destacó Adozona.
Además, resaltó que las exportaciones de las zonas francas alcanzaron el año pasado un nivel récord de US$5,695 millones, de acuerdo a las estadísticas oficiales del Banco Central.
La Asociación puntualiza que los incentivos otorgados por la Ley 8-90 sobre el Fomento de las Zonas Francas son en esencia similares a los otorgados por más de 100 países con regímenes especiales que compiten con el dominicano.
“Aplicar las recomendaciones de este nuevo estudio conllevaría consecuencias para la estabilidad social y económica del país, tal como ocurrió con Puerto Rico, debido a la destrucción de miles de empleos formales y a la caída de las exportaciones y de la inversión extranjera, lo que traería consigo la pérdida de la estabilidad cambiaria y la caída de las recaudaciones”, advirtió.
Consideró que en lugar de promover incertidumbre en el ambiente de negocios del país, se debería aprovechar este año, declarado como de “Fomento a la exportaciones”, para continuar junto al Gobierno promoviendo las acciones y otorgando las garantías jurídicas necesarias para atraer nuevas inversiones e incrementar la competitividad del país.












