El artículo 124 de la Carta Magna, que trata sobre la elección presidencial, establece que el Presidente de la República podrá optar por un segundo período constitucional consecutivo y no podrá postularse jamás al mismo cargo ni a la Vicepresidencia de la República.
El tema, que siempre aflora en conversaciones públicas y privadas, ha estado en la palestra durante las últimas dos semanas. ¿Por qué? La respuesta no es necesario darla aquí, pues todo el que lee esta columna sabe el porqué. Los empresarios dominicanos, como cualquier otro ciudadano en pleno ejercicio de sus derechos civiles, pueden, deben y están obligados a referirse al tema y poner de manifiesto su parecer. Es más, los líderes empresariales tienen un compromiso con el país ante este y cualquier otro asunto relacionado con la institucionalidad.
Actuaron correctamente las asociaciones Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE) y de Industrias (AIRD) al rechazar cualquier intento de propuesta para modificar la Constitución con el objetivo de favorecer la reelección presidencial. El sector privado está consciente de que nuestra Carta Magna no debe ser tratada como si se tratara de unos estatutos de junta de vecinos, que pueden ser modificados sin consecuencias más allá del limitado territorio del sector de que se trate.
En el caso de la ANJE, que se ha destacado por defender la transparencia y el respeto de la Constitución, aclara que su posición no está dirigida a un partido en particular, sino que ha sido coherente durante años y ante los distintos partidos de gobierno. Afirma que la Carta Magna no es, ni debe ser, un instrumento que se maneje por casos particulares, sino que debe respetarse y ser cumplida por todos.
La AIRD confía en que las demás instituciones públicas y privadas respalden la institucionalidad y el respeto que amerita la Constitución. La entidad llama la atención sobre la continuidad de los mismos congresistas y síndicos, así como del liderazgo de los partidos políticos. Más claro de ahí…









