Las ventas de comercio minorista en Brasil encadenaron su tercer resultado mensual negativo consecutivo y cayeron un 0.5% en julio respecto a junio pasado, informó este jueves el Gobierno.
Con el resultado, el sector acumula una pérdida del 2.3% desde mayo pasado, cuando una huelga camionera paralizó el país por once días, lo que intensifica “el ritmo de caída” del promedio de este trimestre (-0.8%) respecto al que terminó en junio (-0.2%), según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
Con relación a julio de 2017, las ventas bajaron el 1%, lo que puso fin a una secuencia de 15 tasas positivas consecutivas.
El IBGE apuntó que cinco de las ocho actividades del comercio investigadas tuvieron bajadas entre junio y julio, en especial el sector de muebles y electrodomésticos, que retrocedió un 4.8%.
También cerraron julio con fuertes pérdidas las ventas de artículos de uso personal y doméstico (-2.5%) y tejidos, vestuario y calzados (-1%).
Completan la lista de los sectores que cerraron en rojo los de equipamientos y material para oficina, informática y comunicación, con una caída de un 2.7% respecto a junio pasado, y libros, periódicos, revistas y papelería, que perdió el 0.9%.
En la otra punta, los tres sectores del comercio que crecieron en julio fueron el que engloba las redes de mercados, los productos alimenticios, bebidas y tabaco (+1.7%), el de combustibles y lubrificantes (+0.4%) y el de artículos farmacéuticos, médicos, ortopédicos, de perfumería y cosméticos (+0.1%).
El IBGE destacó que el buen resultado de julio en esos sectores recuperó parte de las pérdidas a las actividades de hipermercados, las de mayor peso en la estructura minorista, así como al sector de combustibles, que registraron en junio caídas del 3.6% y 1.9%, respectivamente.
La economía brasileña se desplomó un 3.5% en 2015 y otro 3.5% en 2016 para encadenar dos años seguidos en rojo, algo que no ocurría desde la década de 1930.








