América Latina necesita duplicar su inversión en infraestructura energética para llegar “a niveles de competitividad”, pero lo tiene que hacer sin aumentar la temperatura del planeta, señaló este miércoles el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en la “III Semana de la Energía” de Montevideo.
Así lo resaltó en su discurso el gerente de Infraestructura y Energía del BID, Agustín Aguerre, quien señaló que Latinoamérica tiene que aumentar su inversión en el sector para poder competir con otras regiones del mundo teniendo en cuenta el cambio climático.
“Tenemos que hacer ese desarrollo sin aumentar la temperatura de la tierra más de dos grados”, remarcó Aguerre,
Asimismo, explicó que otro desafío que tiene la región es reparar los daños que ya se han generado en el medioambiente, como es el caso de la sequía de las represas de Caracas o San Pablo o la desaparición de islas en las costas caribeñas.
Otros desafíos que señaló Aguerre en su conferencia fueron: hacer más accesible la electricidad en la región, mejorar la infraestructura, aumentar los recursos con inversión privada, subir a la ola de cambios tecnológicos, aumentar los marcos institucionales, reducir la desconfianza que gira en torno a al sector extractivo y mejorar la eficiencia energética.
“De qué nos sirve generar más, transportar mejor o medir bien lo que distribuimos, si un gran porcentaje de esa energía se vuelve calor o ruido o no llega a alimentar los equipos que precisamos”, comentó el experto en relación con al último desafío.
En este sentido, Aguerre concluyó su presentación señalando que la agenda a la que se enfrenta la región es “fascinante” y “desafiante”, pero que eso no debe de ser un inconveniente porque hay “muchas cabezas para pensar”.
Otra encargada de hablar en la apertura de la tercera jornada de este congreso -en el que participa una veintena de representantes políticos de América Latina y el Caribe- fue la ministra de Industria, Energía y Minería de Uruguay, Carolina Cosse, quien remarcó que la energía es un derecho humano.
“Nos duelen los 20 millones (de latinoamericanos) que no tienen acceso a la energía y en Uruguay trabajamos incansablemente para que todos nuestros compatriotas tengan ese acceso”, declaró.













