El Consejo de Europa advirtió este miércoles del peligro que corren las sociedades democráticas por el uso manipulador que ciertos actores hacen de los algoritmos en internet, capaces de controlar al usuario en sus decisiones económicas y en sus comportamientos políticos.
En el borrador de la declaración de su Comité de Ministros sobre la capacidad de manipulación de los procesos algorítmicos, a la que Efe tuvo acceso, el Consejo se muestra especialmente preocupado por la capacidad del “micro-targeting”, es decir, de las campañas dirigidas a públicos concretos de forma muy personalizada.
En primer lugar, porque segrega a los individuos por categorías y refuerza la discriminación social, cultural, religiosa, legal y económica.
Pero también por el riesgo que supone en la construcción de opiniones, lo que podría atentar contra la independencia y la autonomía que se les presupone a los ciudadanos en el ejercicio de sus derechos humanos y políticos.
“Los niveles de persuasión algorítmica de grano fino, subconscientes y personalizados, pueden tener un efecto significativo en la autonomía cognitiva de los individuos y su derecho a formar opiniones y tomar decisiones independientes”, enfatiza el documento.
El Consejo de Europa, que presentará el texto el 26 y 27 de febrero en Helsinki durante unas conferencias sobre el impacto de la inteligencia artificial en las democracias, destaca que los efectos de estos algoritmos han sido poco estudiados y están “infravalorados”.
La institución anima a los Estados europeos a “asumir responsabilidades”, creando marcos legales adicionales más protectores, promocionando debates públicos e inclusivos para orientar a jóvenes y adultos sobre formas de persuasión aceptables y formas de manipulación inaceptables.
También pide que se garantice la implantación de respuestas legales contra estas interferencias y se promueva una lectura digital crítica por parte de los usuarios para crear conciencia sobre cómo cierta información puede ser procesada y explotada.
Especialmente cuando estas herramientas “se usan de forma generalizada con propósitos comerciales, pero cada vez más por razones políticas” y con la ambición “de obtener poder de manera antidemocrática, como arma de guerra o para infligir daños”.
Estas cuestiones necesitan respuesta a nivel nacional e internacional, según el organismo, y deben ser consideradas para crear estándares de transparencia, igualdad o responsabilidad en línea.
Por último, insta al ámbito académico a trabajar en una producción independiente, científica e interdisciplinar de investigaciones que permita asesorar a las autoridades competentes sobre la capacidad de los algoritmos de interferir en la soberanía del individuo.
Y subraya el papel “vital” de los medios de comunicación “independientes y pluralistas” en la supervisión de asuntos públicos, para que actúen como vigilantes propiciando un debate de calidad.








