El índice de precios al consumo (IPC) subió un 0.1% en Estados Unidos en mayo, con lo que la tasa interanual se redujo del 2% al 1.8%, informó este miércoles el Gobierno estadounidense.
Se trata del menor incremento mensual registrado desde enero.
La inflación subyacente, que excluye los precios de la energía y alimentos debido a su volatilidad, ascendió también un 0.1% el mes pasado, mientras que comparado con abril del año pasado se redujo levemente, del 2.1% al 2%.
El dato coincide con lo anticipado por los analistas.
El ascenso de mayo vino impulsado por el alza en los precios de los alimentos, que creció un 0.3%, y de los alquileres, que lo hicieron un 0.2%.
Por su parte, la gasolina registró un descenso del 0.5%, tras haberse disparado un 6% en abril.
La cifra de inflación se da a conocer una semana antes de la próxima reunión de la Reserva Federal (Fed), que tendrá lugar el 18 y 19 de junio, y añade presión a la decisión sobre política monetaria.
El banco central ha pulsado el botón de pausa en su plan de progresivo ajuste monetario para 2019 ante la ralentización económica global, las tensiones comerciales y la debilidad de los precios en EE.UU., que se encuentran por debajo del objetivo anual de la Fed del 2% anual.
Los tipos de interés se encuentran actualmente entre el rango del 2.25% y el 2.5%, después de la última subida de tipos de diciembre pasado.













