Intelectuales expusieron los desafíos que enfrenta el Caribe insular por la crisis que ha provocado la emergencia sanitaria del covid-19 ante las vulnerabilidades económicas, políticas, y climáticas de la región, las cuales se ven agravadas “a niveles que todavía no pueden precisarse”, avizorando “grandes consencuencias”.
Los especialistas se refirieron al tema durante el coloquio virtual “Los desafíos actuales del Caribe insular”, organizado por el Centro de Estudios de la Francofonía de la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode), el Instituto de las Américas, la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales Programa República Dominicana (Flacso-RD), la Cátedra Unesco-IGlobal en ciencias sociales, políticas públicas y gobernanza democrática, y la Agencia Universitaria de la Francofonía (AUF).
Las instituciones realizaron este conversatorio con el objetivo de iniciar reflexiones que permitan abordar la crisis generada por la pandemia desde la perspectiva de la región del caribe insular para identificar los problemas que encara y sus posibles abordajes.
Durante las palabras de introducción, la coordinadora de la Cátedra Unesco IGlobal en ciencias sociales, políticas y gobernanza democrática, Laura Faxas, advirtió que, pese a que el Caribe insular es una región particularmente vulnerable por su fragmentación geográfica, económica y sociopolítica, tiene “una experiencia confirmada con la resilicencia y la capacidad de respuestas” y que, en este nuevo escenario que plantea la pandemia, se deben identificar nuevas propuestas de políticas públicas para ayudar a las poblaciones caribeñas.
Por su parte, el titular del doctorado en ciencias económicas de la Universidad de Grenoble II, Carlos Quenan, señaló que “estamos en presencia de un shock extraeconómico sanitario que ha impactado las sociedades y las economías, por el hecho de que ha generado mortalidad y crisis en los sistemas sanitarios y hospitalarios”.
Durante la ponencia “El despliegue internacional de la crisis sanitaria y económica global y sus efectos en el caribe”, Quenan explicó que a pesar de que la caída del producto interior bruto (PIB) en la región “será probablemente inferior al resto de América Latina, la recuperación será difícil dada la magnitud de los shocks negativos producidos a nivel de las exportaciones de servicios, en particular el turismo y en las remesas.
Agregó que algunos efectos que en principio pueden resultar favorables para los países caribeños como, por ejemplo, el precio del petróleo en el caso de los países que importan el combustible, este beneficio “va a ser fuertemente sobrecompensado por la baja de los ingresos derivados de las exportaciones en el marco de la recesión mundial.
En su intervención, el exdirector general del Cariforum, Ivan Ogando ofreció un panorama de las situaciones que se observan en la región en materia de crisis sanitaria durante el tema “La pandemia y elecciones en la coyuntura caribeña actual”.
Explicó que el elemento más importante es el impacto sobre las pequeñas economías insulares, las cuales sufren más que otras por este periodo desestabilizador, y reciben presiones para una apertura gradual y progresiva de sus fronteras.
Refirió el manejo de la Agencia Caribeña de Salud Pública (Carpha) como una respuesta regional ante la pandemia, junto a otras acciones que han sido tomadas mediante cooperaciones con Cuba, o el intercambio entre las autoridades de República Dominicana y Haití.
Subrayó que ocho procesos electorales están previstos en la región del Caribe en 2020, destacando la importancia actual de fortalecer los espacios multilaterales y de renovación del liderazgo global, introduciendo alternativas de amortiguamiento para el pago de la deuda ante esta situación de crisis, ya que la recuperación económica dependerá más de factores externos que internos.
En el caso de la educación superior en estos tiempos de crisis, el director de la Oficina para el Caribe de la Agencia Universitaria de la Francofonía (AUF), Saulo Neiva explicó que su institución ha puesto un plan de actividades que incluye varias iniciativas, entre ellas una convocatoria de proyectos que condujo a la selección de seis proyectos caribeños.
En este contexto actual, manifestó que la AUF ha apoyado a sus universidades miembros mediante una campaña de comunicación, encuestas y recomendaciones en materia de gobernanza universitaria en tiempos de crisis y un llamado a proyectos que concreticen la ayuda hacia las propuestas más relevantes en la región durante su participación bajo el tema: “Las universidades caribeñas de la red de la AUF frente a la pandemia: respuestas y perspectivas posibles”.
En ese tenor, el también catedrático de la Universidad Clermont-Auvergne refirió la necesidad de transformar la educación superior, insertando las nuevas tecnologías y colaborando para que éstas sean cada vez más eficientes.
Resaltó que el momento es propicio para que las universidades y las instituciones de educación superior puedan inventar nuevas formas de colaboración, creando nuevas alianzas construidas sobre valores reafirmados y compartidos.
Jean-Yves Lacascade compartió una reflexión sobre “Los Departamentos Franceses de América (DFA) frente a la crisis actual en una perspectiva de cooperación regional”, desarrollando su presentación en torno al factor “isla” que caracteriza estos territorios del Caribe, y el fuerte impacto que constituye el turismo para estas pequeñas economías.
El también asesor diplomático de los presidentes de las Consejos Locales de los territorios franceses de ultramar de Guyana Francesa y Martinica, concluyó haciendo hincapié en el gran desafío que constituye para la Guyana francesa compartir frontera con Brasil, en tiempos en que los controles fronterizos marcan diferencias en las estrategias para controlar las pandemias.
El coloquio, que contó con buena acogida de parte de un público virtual proveniente del Caribe inglés, francés e hispanohablante contó con la moderación e intervenciones del profesor de Ciencias políticas en la Universidad de Bordeaux, Eric Dubesset.












