En momentos en que se discute una posible (o inevitable) reforma fiscal para mejor los ingresos del Gobierno, y más a propósito de la caída como consecuencia de la pandemia, hay diversas opciones en la opinión pública.
Ampliar la base imponible y ampliar la base de contribuyentes son dos conceptos parecidos, pero no son lo mismo. ¿Qué conviene en este contexto de crisis? Quizá sea una respuesta un poco difícil de dar, pero los expertos en impuestos sabrán que hacer.
El gobierno necesita mejorar sus ingresos. El tema está en cómo lograrlo, ya que casi no hay de dónde lograr que mejores el flujo de caja. Ahora bien, si se pone sobre la balanza cualquiera de las opciones, posiblemente ampliar la base de contribuyentes sea una mejor salida. ¿Cómo así? Hay muchos que no pagan, pero pueden hacerlo. No pagan porque son evasores y nada más.





